Poeta de hoy en Turquía

Armagan Cengiz Büker

 

Para Marta

 

CREES QUE…

 

¿Crees que de veras necesiten los gusanos mi cerebro, lleno de tanto pesar, cuando muera;

mientras que se estén marchitando tantas flores verdes y jóvenes dioses, en campos de batalla

contra los esclavos, de una cobardía que chupa sangre a los seres sin ningún pecado?

Para qué necesitamos guerras en un mundo de angustia y tortura ¿para qué?

Muchas cosas de misterio se quedan inexplicadas

 

¿Crees que valdría la pena verificar cosas tan absurdas como que se caigan pequeños niños al suelo, en sangre, sin conocer ni el sentido del pecado;

que vivan gentes robustas y gordas en el norte, con el dinero de armas de muerte?

Como los gusanos, viven de la carne de los inocentes recién nacidos

para hacer imposible que crezcan flores de paz

 

¿Crees que la felicidad existe de veras si mi vecino está llorando? ¿Cómo puede ser feliz y honrada la humanidad, sobre mentiras?

¿De qué sirve escribir mentirosos libros de historia con inventadas leyendas negras,

mientras que todos los colores son iguales: rojos de sangre y amarillos de muerte,

mientras la sangre de los bravos soldados y civiles caen, sin ni siquiera tener odio a los que matan?

 

¿Crees que dinero, sumado mil veces con dinero, valdría las lágrimas

de una mujer sobre el cadáver de su hijo, de su hermano, de su marido,

de una pequeña muchacha que sonríe sin entender nada, jugando con armas?

Digamos que tendrías en el bolsillo la posesión de todos los papeles de valor,

de unas fábricas que no tejen nada de alegría, ni paz, ni amor.

 

¿Crees que habría podido decirte muchas cosas que debería decir,

mientras  callaba  por  falta de tiempo y de ganas  y de valentía?

Callo pero este silencio cuenta mucho más que toda palabra fingida;

palabras de los que sufrieron mucho por no haber podido expresarse;

de los muchos que tienen secretos que no pueden revelar.

 

¿Crees que muchos trigos cayeron sobre una tierra árida,

admirando a otros que viven sobre unos montes lejanos, dentro del pueblo?

Supieron ser útiles, estén donde estén, sin perder ni un sólo segundo;

por eso, ellos son dichosos y merecen la verdadera felicidad.

No tienen que sentirse mal ni tienen que llorar

 

Crees que los gusanos ganen en la última batalla por todo el mundo.

Sus manos son fuertes por trabajar no sólo en la tierra, sino también en el corazón;

y en las zonas de resistencia, la sagrada resistencia de los que quieren vivir la vida.

Como semillas están enterradas y como plantas de vida, otra vez brotan a la luz del día.

 

A pesar de los pesares somos vida, somos amor, somos paz hasta la eternidad...

 

Estambul: 22 de diciembre de 2006

 

 

Obra de Gerome Hali Tuccari