Poeta de hoy en Holguín, Cuba

Luís Yuseff

 

 

Holguín

 

 

Jacques Prévert

 no dejes que llore por mí

 

Jacques Prévert    poeta amante

de las noches de París

el viento se llevó tus poemas.

Parecen gigantes mariposas aleteando entre los ficus.

Y tengo miedo de la hierba seca

que detiene como tules

el vuelo de tus blancas mariposas.

 

Tengo miedo de aquellos muchachos

que me miran desde las sombras y

de las sonrisas largas

ceñidas como mallas a los labios.   

 

Tengo miedo de sus sonrisas

que no quisiera comprender:

 cuanto   más    sonreímos

          más sufrimos

           atrozmente.

 

Anoche yo no pude dormir  

Jacques Prévert.

El sueño se ha convertido

en un puñado de arena sobre los ojos.

Y ahora dicen que soy un ángel

aunque nadie sabe en verdad

qué es un ángel

ni lo que pesa en soledad esa estrella.

Mi amante sí sabe

entre sus brazos  

más que una criatura en vilo

he sido un hombre de ternuras

azotado por demonios y maravillas.   

Una noche

el miedo se proyectó contra el espanto de los pinos

que aullaban como perros

y callamos    Jacques Prévert  

a pesar de nuestros cuerpos desnudos

y el olor a hojas secas de su pecho.

Porque el deseo enamorado siempre nos hizo indefensos.

Y esta ciudad no es París.

 

Esta ciudad que tantas veces me ha visto

ocultar las dianas de mi llanto.

Ya no me importaría si una vez más

enarbola contra mi tristeza

el escarnio de su sonrisa

porque ahora yo te invito   Jacques Prévert

a alegrar el corazón

dejando un árbol por otro como los pájaros.

 

Vamos a embriagarnos con los licores de la medianoche

antes que la medialuna de tus ojos

enarque el asombro de mis labios que no te besaron

porque el viento terminó por asustarnos.

 

Yo te invito   Jacques Prévert    poeta amante

vamos a embriagarnos  hasta creer

que este llanto es de alegría.

 

Jacques Prévert