Poeta de hoy en Santiago de Cuba

Nadia Ocaña

 

Laberinto

 

Una música está en el tiempo suspendida sobre la imagen.

Soy la sombra de tus pasos.

¿Qué extraña sensación vislumbro en tu mirada?

¿No sabes acaso que las historias no escogen sus finales?

Sobre todo en este tiempo.

Como yo ... buscas la salida.

Lanzo los dados,

y la suerte está echada.

Me quedo del lado de las sombras.

Volverán las pléyades a posarse en tu frente

allí donde el amor crepita.

Las horas eternizan tu rodar por tierra ajena

y yo sigo perdida.

Gotas de fuego llueven desde mi cerebro,

cansado de soñar

- ciudad sin luna de la mente ya vacía.

Olvidé tu rostro

que como un giro de luz

me dejó crucificada

y la que fui

es una calcomanía cuarteada por el tiempo.

Desde lejos otros rostros me contemplan,

fluye el sarcasmo del universo

y se lavan las manos.

¿Dónde quedó el sonido de tus pasos?

Yo buscaba la cruz para aferrarme a la esperanza.

Quiero gritar que sigo viva

y el grito se ahoga en su propio eco.

Aunque no pueda escapar del laberinto.