Poeta de hoy en Buenos Aires, Argentina

Susana Desimone

 

I  N  T  E  R  I  O  R  I  D  A  D

 

II – La Espera

 

No se cierra

el libro de la vida

  aunque  un día germinen palabras

  que digan… “ya no te quiero”.

 

Luego,

el tiempo

  nos quitará el ropaje de la angustia

  borrará los matices de los negros

  y rearmaremos, con retazos de esperanza,

  la arquitectura de nuestro propio cielo.

 

Extirparemos las espinas

    que hacían sangrar nuestro interior

  y  enarbolaremos una flor naciente

   que perfume lo que habremos de ser

   y expulse el polen de lo que está muerto.

 

Cada íntimo escenario será una melodía,

un aleluya a los voluptuosos anhelos.

 

La herrumbre habrá dado paso al perfume.

El canto habrá sepultado los agrios silencios.

La tristeza habrá entrado en el ocaso,

    perpleja, doliente.

 

Y los soles interiores

  diseñarán un  nuevo y cálido… “te quiero”

  que sembrará semillas de pasión

  en los surcos abiertos por la ausencia

 

 

 

 

II - Llamado

 

Hay una voz azul

  que cala muy hondo

  y siembra en el alma adormilada

  una utopía que desgaja ilusiones.

 

Hay una voz azul

  que enciende estrellas

  en la negrura interior

  y vuelve lumbre nuestras ciénagas.

 

Hay una voz azul

  que habita nuestros desiertos

  cicatriza viejas heridas

  y  torna indómitos nuestros sueños.

 

Hay una voz azul

  campanada insomne

  que resucita  la esperanza

  y es miel que adormece nuestros miedos.

 

Hay una voz azul

  que barre las cenizas

  y va encendiendo antorchas

  sobre las sombras duras del desasosiego.

 

Hay una mano azul

  que redime al hombre

  y va dibujando arcoiris

  con los jirones de un manso cielo.

 

La noche tiene abiertos los ojos

y la voz azulestalla

   celebrando el nacimiento

   de un hombre nuevo.

 

La sed Dios se va saciando.

Y la voz azul es ahora

      un perfume azul

      habitando nuestros profundos silencios.