Editorial

 

Buenas noches. Digo buenas noches porque la oscuridad es ya casi completa. En el balcón, el termómetro marca 12 grados. Dentro de mi apartamento, tengo 16 grados. No voy a coger frío mientras escribo porque acabo de encender una placa eléctrica que se encuentra muy cerca de donde estoy sentada. Estamos a 29 de enero de 2014. Iba casi a olvidar la fecha en que nos encontramos, olvidándome de lo importante que es para situarnos. En cuanto al tiempo que hace en la calle, hoy ha habido de todo: nubes, sol, lluvia, y terribles ráfagas de viento que hacen temblar las ventanas.

 

Estamos en plena crisis y nada funciona como antes, como estábamos acostumbrados. Un punto de interrogación se dibuja en el aire, nos hace bailar al son de una música desconcertante; empezar cosas sin saber cómo van a terminar. No nos falta energía. Hay que adaptarse, seguir los pasos del baile, encontrar la manera de vivir diferentemente.

 

21 de marzo de 2014

Primer día de la primavera

La crisis continua con bajos y altos; muchos más bajos que altos. Solamente algún que otro pequeño alto nos anuncia de vez en cuando el Gobierno; pero el pueblo llano no lo nota. Tenemos todavía para largo...

 

En las desgracias siempre se esconde algo positivo. Vamos a buscarlo y lo encontraremos. Hay que ser optimista, nunca dejarse llevar por la desesperación.

 

Os abraza a todos, agradeciendo vuestra fidelidad,

Mariette