Chile

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Pablo Cassi

 

Su antigua indumentaria de tejas

 

Esta casa derruida cada mañana se levanta

con la tristeza de los juguetes abandonados.

Sale tras el silencio de los últimos noctámbulos,

camina por la misma calle de los primeros dueños.

 

Una paloma sobrevuela las paredes,

deja en la mirada el rostro de la infancia, la mítica siesta que aroma el dintel de la sombra,

la indiferente complicidad de los escombros.

 

Bajo este cielo poblado de condominios

mañana tendrá que marcharse

son sus costumbres de esquina

con su antigua indumentaria de tejas y pilares de esquina.

 

Las antiguas casas de San Felipe mueren cada

veinte y cinco años

sin que nadie se dé cuenta.

 

 

De su libro : UNA MUJER DISEÑA EL OLVIDO

 

 

 

 

 

La triste memoria de los trenes

 

Los sueños corrompen viciosamente

la existencia.

Entonces dejé de soñar.

 

Inútilmente pasan los inviernos

hechos de escombros y de viento,

también pasa mi nombre como una huella

la calle que me engaña con sus siluetas.

 

Amanece y duele todavía el pasado.

El calendario me traiciona dos veces en el mismo día.

 

Nada más difícil que enfermarse

de costumbres,

añadir pasos al propio desencuentro,

al cuerpo que se viste de madrugada

con la triste memoria de los trenes.

 

“Hace frío en Hondarribia”,

cansado de andenes y equipajes

el tiempo congela mi alma.

 

Sin un lugar a salvo y sin más que esta estación,

nunca antes estuve tan perdido.

 

 

 

 

El pecado de mi existencia

 

Este día se desnuda ante el alba

y presiento que mi calle se asusta,

la martiriza el pecado de mi existencia

la vida que se añeja de mal gusto,

la noche que envenena con su mal aliento.

 

Tristemente la retórica revive el pasado,

las ideas se suicidan por motivos ideológicos

beben a la salud de la demagogia.

 

El silencio esconde los sueños en un armario

como se guardan las fotografías de familia.

 

¿Quién tiene una salida al otro lado de la puerta?

<La vida, una cotidiana mansedumbre

gente que habla, se besa, se odia y se despide

mientras la hipocresía sobrevive con sus propios ideales>.

 

La tarde cae como un misterio

con el tiempo diminuto que adulteran los relojes

como la fuga de los pájaros que dispersa la lluvia.

 

Poco importa lo que suceda a contar de mañana

en las cuatro alamedas de San Felipe.

 

 

Poemas sacados del libro : UNA MUJER DISEÑA EL OLVIDO

 

 

 

 

 

 

CHILE

 

Marina Germain

 

 

Los ojos miran distinto a medida

que cavan

 

Subir la montaña cambia la montaña

porque los ojos miran distinto

a medida que cavan.

 

Y no se crea fosa ni candelabro

sino puesta en escena experimental

trabajo tonal

del andinista en cambio natural.

 

Aconcagua

 

 

Els ulls miren diferent a mesura que caven

(català)

 

Pujar la muntanya canvia la muntanya

perquè els ulls miren diferent

a mesura que caven.

 

I no es crea fossa ni canelobre

sinó posada en escena experimental

treball tonal

del alpinista en canvi natural.

 

 

Madre Magna

 

Esperé

el enjambre serio de circuitos lejanos

consagré mi tarde

al oído inmenso, al recado espeso

en fluvial destino.

 

Muchas vías lácteas

rutas emanadas

en abiertos abismos

sin esquinas ni pisadas.

 

Espacio parido

de la madre magna

con padre nacido

de semilla hallada.

 

Acucié mi oído

por escuchas extras

receptora estada

que se viene fija.

 

Con el seso manco

y en brazos circuitos

me persigno antena

esperando el jugo

del cosmos en vuelo.

 

 

 

Madre Magna

(català)

 

Vaig esperar

l'eixam seriós de circuits llunyans

vaig consagrar la meva tarda

a cau d'orella immens, a l'encàrrec espès

en fluvial destinació.

 

Moltes vies làctiques

rutes emanades

en oberts abismes

sense cantonades ni trepitjades.

 

Espai parit

de la mare magna

amb pare nascut

della vortro bada.

 

Vaig acuitar la meva oïda

per escoltes extres

receptora estada

que es ve fixa.

 

Amb el seu manxol

i en braços circuits

faig el senyal de la creu,

em faig antena

esperant suc

del cosmos en vol.