Poeta de Mozambique

___________________________________________________

 

 

Florindo Martíns Mutender

 

 

Versos en Harapos

– undécima parte –

 

 

Caravanas que otros vieron partir en el alba

las siguieron con la vista hasta disolverse en el horizonte

Caravanas que la luz difumina

Variable e incierto el camino ya andado

Incierta la forma del agua  y del ansia

Incierto  y lejano el sitio del campamento abandonado  

Caravanas que vi detenerse y luego reanudar la marcha

Caravanas desfallecidas que vi detenerse y encender el fuego y mantenerlo encendido durante la noche

Caravanas que vi contemplar la llanura cubierta de brumas 

Caravanas que avanzan lentamente mientras la llanura se ensancha a sus espaldas 

Caravanas... que ya no volverán  

Caravanas que traen la sal y las telas

 

 

 

Hay el resplandor de la luz cristalizada en la gota de rocío    Hay las primeras gotas de la lluvia       Hay las grandes y oblicuas gotas que estallan sobre el cristal    Hay los contornos indefinidos de una rosa      Hay el murmullo lento del agua en los canales     Hay el murmullo de los girasoles en las noches       Hay la oscilación de la luz y de la sombra    Hay la oscilación del sonido    la indecisión  la variación   Hay la ambigüedad      Hay la bruma como un velo sobre los crisantemos en flor   

Hay lo ajeno y débilmente alumbrado como los sueños    Hay la luz reflejada por una superficie negra      hay  la luz blanca   la verde y la roja     Hay la luz que va revelando y urdiendo sórdidos laberintos      Hay un pasado ya remoto que sin embargo vuelve con nitidez   y  hay el polvo que levantan de la tierra reseca las primeras gotas de lluvia     Hay las aristas y los ásperos perfiles que el viento suaviza      Hay bajo la niebla el campo de girasoles

 

Si entre el pensamiento y el acto me demoro más de lo debido

Si en vano intento eludir el laberinto que es el insomnio

 

Si determinado aroma y sabor me alegra más que otros

Si el principio colinda con el fin

Si en la búsqueda del sueño otra vez deparo el insomnio

 

Si premeditadamente derramo el agua de mi cántaro y me

                                                                                               abrasa la sed

 

Si tengo la diáfana visión de lo hermoso y ello se convierte en

                                                                                                mi tormenta

 

Si mi tormenta nace de un sueño como el sueño

                                                               de la mariposa de Chuang Tzu

 

Si me aterra la blancura del sol y la redondez de la luz

Si la cifra de lo que emerge con la luz agota la cifra

                                                                    que la cábala puede abarcar 

 

Si me embarga la angustia de hurgar en la mente

                                                                                una idea olvidada

 

Si me alivia la visión de algo perdido u olvidado

 

Si vuelvo a errar por las mismas antiguas calles y si

                                                                                    el camino se bifurca  

Si mientras sigo el camino me pierdo 

 

Si deparo un zaguán y un patio de naranjos  

Si me demoro dudoso en el umbral incierto y toco la puerta y

                                                                                                   ésta se abre

Si tu mirada me deslumbra o me quema

 

Si crece inconteniblemente el peso de lo que se añora

 

Si mantengo la devoción por el agua y por la sal  por la arena de los relojes y por la sombra que al atardecer se alarga    

por el hilo que se enreda   por la luz blanca y por lo que la luz revela   por el ímpetu de la voz que canta     

  

Si me abruma la posibilidad de ejecutar un acto nuevo

 

Si puedo descifrar los misteriosos caracteres

                                                de un dictamen que perdura en la roca  

 

Si no puedo pronunciar tu nombre

Si tengo que pronunciar tu nombre y el hacerlo me consume 

Si las mismas cosas vuelven a ocurrir una y otra vez

Si me atormenta el que algunas cosas se disgreguen o si

                                                                                       encaminan a su fin 

Si padezco de insomnio

 

 

Continuará en el próximo número de AIR