Poeta de hoy en Buenos Aires, Argentina

Lía Beatriz Samyn

 

 

 

Quisiera

 

Quisiera con las nubes hacer copos muy blancos,

unir rayos de luna de una noche serena,

entibiar muchos nidos con el sol del verano,

reverdecer campiñas que embellezcan tu senda.

 

Quisiera ser el pájaro que vuela en tus ideas,

la brisa que despeja el dolor de tu herida,

la palabra que calma la angustia de tu pena

para que sientas, mi alma, lo bella que es la vida.

 

La canción que acune al niño abandonado,

el abrigo en sus noches, el pan que lo alimente,

el sostén cotidiano de unos años cansados,

una ilusión, un sueño, un por qué en el presente.

 

Tantas cosas quisieras poder dar a los otros

en este mundo nuestro material y tramposo,

enseñarle a mis nietos que podemos nosotros

hacer de nuestro paso, un tiempo prodigioso.

 

Fugaz

A veces en el fondo de las sombras,

en esta soledad que quema tiempos,

siento vibrar destellos que me asombran

despertando tardíos sentimientos.

 

Veo hogares con leños encendidos,

las manos hacedoras de caricias,

intercambio de cosas compartidas,

cambiar la soledad por alegrías.

 

Una ilusión, un sueño, una quimera...

La verdad es tu amor, lo verdadero.

Las hojas secas de mis primaveras,

tu recuerdo, lo real, lo duradero.

 

 

Despedida

 

¡Cómo cuesta alejarse de lo amado!

Cuánto duele mirar esas manos

que se agitan: se ve que han llorado

y sientes en el ama tener que dejarlos.

 

Han llenado tu mundo de risas,

te han brindado su frescor de rosas

prodigando montón de caricias,

de ternura, de cosas hermosas.

 

Y vuelves a tu casa con el alma plena.

Vas hacia el encuentro de los que te esperan.

Sentirás sus gozos, su risa, sus penas;

el amor de tantos, que es lo que da fuerzas.

 

Tus manos abiertas queriendo apretarlos,

brindarles tu amparo, tu fe, tu presencia;

buscar soluciones, poder ayudarlos

y seguir viviendo tu plena existencia.

 

 

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