Poeta de hoy en Santiago de Cuba

Néstor Leliebre Camué

 

Como frotando la guitarra

 

Todavía un tanto cabizbajo

emergemos de un atardecer

donde vagó la luna apostrofada por el engaño.

Ahora el viejo sol esconde su cara mortecina

mientras contempla la caída del mal,

el ascenso de los sueños petrificados en plena primavera.

¡Bosque mío! que guarda en su regazo

la única canción que siempre quise para ti,

viento herido que se levanta del infierno

con renovado fragor;

ah, voz de hombre que ya no se atraganta

por el inevitable dolor de sus huesos cautivos:

soy la única esperanza que no duerme

bajo las ramas de cánticos baldíos,

el pedazo de cielo que nunca cruza el mar

y en los amaneceres canta

aunque tenga herido el corazón.

Emergemos,

poco a poco emergemos de los parajes

que hicieron de nuestros rostros

la noche más larga del mundo

y nos montaron en una barca sin brújula,

sin lirios ni horizontes.

He aquí la guitarra, la verdad y la belleza.