Sindicato Nacional de Escritores Españoles

 

Relatos y Cuentos 

 

Libro 2

 

Verano 2006

 

 

PRÓLOGO

 

Comienzo manifestando que éste es el primer libro que prologo, escrito por diferentes autores, con temas diferentes.

 

Antes de tenerlo en mis manos, pensaba que sería muy complicado iniciarlo, dada esta circunstancia; pero yo mismo me sorprendí, al ver las muchas facetas que tiene una obra de estas características. Mentalmente, sus autores me presentaban el momento en que escribían, sus inquietudes, tendencias e ilusiones. Tuve la sensación de estar andando solo por el campo, encontrándome de vez en cuando con uno de ellos, conversando con él, tratando de descubrir el motivo de su cuento o relato.

 

He disfrutado enormemente con este paseo mental, entrando en los palacios o las cuevas fantásticas que nos presentan estos autores; y, he visto quizá algo parecido, pero diferente de lo que captaron ellos.

 

Un escritor nos acerca a los recuerdos, que define como piezas del ahora. Se disfruta leyendo ese continuo ir y venir del pasado al presente y viceversa. Se tiene la sensación de vivir lo que se lee, y sentimos dolor cuando nos narra los consejos que da un excelente padre a su amado hijo, al despedirse de él desde su lecho de muerte.

 

Otro nos hace sentir que vivimos en una sociedad de diferentes culturas, y el recuerdo suyo nos transporta a nuestros orígenes, geográficos y ambientales,  anclándonos en ellos unos segundos, volando de nuevo al presente.

 

En otras páginas, se reviven esos muchos viajes que algunos realizan para encontrarse a sí mismos y descubrir el lugar que les corresponde.

 

Uno de los autores nos hace recordar las vivencias positivas que hayamos podido tener con animales, y nos hace valorarlas correctamente. Pues, aunque los vemos con frecuencia, los conocemos muy poco.

 

Y ¿qué decir de la pena que despierta un niño que no goza del cariño de sus padres, es explotado  por extraños -- no siempre los mismos --  y abandonado cuando no interesa?...

 

En otro escrito, se dice – y es cierto -- que, según el momento, nuestra conducta varía, asemejándose a la de una u otra clase de animales: una verdad incuestionable.

 

También se analiza la relación de un niño con una señora, y los argumentos de ambos: él para justificar su conducta, y ella para recriminársela.

 

Uno de los autores nos aclara, con un poema, algo que interesa meditar: “Siempre hay un ¿por qué? cuando elegimos el lugar donde vamos a vivir”:

El que vive en la primera

no vive por su antojo

que vive por lo que fuera,

o bien porque estaba cojo

y no subir escaleras.

 

Se presenta también algo tan importante como es lograr la realización personal; sobre todo cuando se tiene capacidad, y vocación auténtica, pero una situación muy humilde.

 

Los problemas familiares, cuando un viaje se complica mucho, anulan el desarrollo del proyecto inicial.  En esos momentos, es cuando el hijo que ha nacido con capacidades de líder, da su opinión y propone soluciones impropias de su edad.  Habla con sus mayores como si fuera uno más de ellos.

 

También se refleja en este trabajo, algo que conocemos y no practicamos:  Cuando hay alguna posibilidad de solucionar algo, siempre la encuentra quien más insiste”.

 

En un diálogo, nos presentan los peligros del descontrol; demostrándonos que la edad tiene poco que ver con la conducta.

 

Otro autor hace hincapié en que los niños de hoy son los adultos del futuro, que de ellos van a depender las condiciones de vida del planeta; razón por la cual debemos formarlos correctamente.

 

También un colaborador recuerda a los padres, que no deben desinteresarse de sus hijos, que han de estar pendientes de ellos, mas sin ser su alfombra, pues la excesiva suavidad hunde; mientras que las dificultades y las experiencias duras, fortalecen.

 

Y nos relajamos cuando nos describen lo hermoso que son el mar y la playa: lugares que nos suelen rememorar entrañables vivencias.

          Juan Luengo