Poeta de hoy en Málaga, España

Ricardo Rubio Burgos

Con el diploma de la CIELE 2003

 

Un día un crimen y,

otro crimen

 

¿Qué está pasando en la sociedad

española con tantos asesinatos,

palizas, injurias a cada rato

y los inocentes caen sin piedad?

 

¿Qué está pasando, en esta heredad

donde la alarma cunde, toca a rebato,

el miedo surge; lejanía no acato

dirá el culpable, lejos no se va?

 

¿Quién duerme, tranquilo en su casa,

cuando sus hijos salen, no llegan

o las esposas gimen, tragedia pasan,

sin saber qué hará, marido que pega?

 

¿Qué les falta a esos agresores

de la paz, el respeto o el cariño

que merecen los débiles, los niños,

o los adultos mejores o peores?

 

¿De qué adolece, el asesino impío

para usar la pistola o la navaja

vida cortando, para negra mortaja

sobre aquél velo blanco, hoy río

de roja sangre, a esposa que trabaja?

 

¿Qué sucede, al hombre, o bien mujer

que no encuentra consuelo a su pena,

sus decepciones, al mal recoger

cuando por lo común despensa llena?

 

Que en otros tiempos, hubo miseria

tan abundante, como la muerte querer,

y apenas asesinos, esperanza el HABER

y no el DEBE, entre otrora tragedia.

- y aquello, sí que era realidad seria

donde la esperanza, era la ortopedia.

 

¿Qué ocurre al mundo, hoy atribulado,

que escapa de la lucha por otro mejor

representado en matar, si se ama

como si no se ama, pero sí el dolor?

 

¡Locos envenenados, locos sin veneno

los que por crimen actúan, estos días!

¿Locos? No lo sé. Cuerdos, sí, plenos

para saber matar, y con sangre fría.

 

¿A qué atribuimos penas y desgracias

un día y otro día, semana y semanas,

cuando uno mata por venirle en gana

aquello que amaba, entre serie y razzia?

 

¡Qué locura, motiva tantísimo atropello

contra el orden, el amor, la compostura

en cívica sociedad, donde muerte el sello

cuando alterar el orden es incultura

ya que el hecho de vivir es tan bello!

 

Yo no sé qué pasa, en este mundo o globo

que tanto tiene de hermoso y placentero:

cuando se come, y se piensa en robos

no para comer, pensando matar tras el otero.

 

¿Qué pasa, qué ocurre o qué sucede?

¿Qué pensar, cuando al bienestar se accede,

cuando el asesino vive bien y hiede?

 

 

En la Casa Diocesana de Espiritualidad

 

¡Qué deleite! …

¡Pero, qué deleite

lo hermoso amar y por sencillo!

 

En este azul, del cielo brillo,

de magia lleno, sin afeites…

canta uno, incesante, como grillo

doquiera uno se meta.

 

¡Oh, sencillas margaritas

y de tantos colores geranios!

 

Decidme: ¿A quién hacen daño

el rojo color, blanco, amarillo

que en abril todo se cita?

 

A mí llegan pétalos y pistilos

y deambulo con sigilo

como si yo fuera delincuente

por detrás y por enfrente

de una casa color pardo

para cantarla como bardo.

 

- que no sabe si es valía

describir esta armonía

con un ligerísimo viento

bajo el alto firmamento –

 

¡Adiós! – seres y cosas

yo digo con una mano - ¡

 

Flor es también lo humano

que vuela como mariposa

entre ¡Ays! de arcanos.

 

 

    Escrito el Sábado de Gloria de 2003

 

 

Panorama desde la Casa Diocesana de Espiritualidad

donde tuvo lugar la CIELE, en abril de 2003

 

 

Los ... blancos

y otras pigmentaciones

 

Mientras las no vírgenes no paran

y los útiles varones no fértiles

por ser célibes más otras taras

¿Dónde de cada raza habrá élites?

 

- La supremacía reside en la masa -

 

Un mundo contemplado: Abeles, Cainitas

es el sueño que el sueño nos quita

y que salpica a la cabaña y la casa.

 

Habrá sin duda quien piensa o medita

qué sucede con sociedades y razas

pero la responsabilidad nos invita

al pensamiento no frívolo, qué pasa.

 

Mientras haya opulencia que ofusque

al mísero desvalido yendo tras el pan

siempre habrá quien otro sueño busque

tanto si es honrado como si es rufián.

 

¿En qué medida la culpa el deslumbre

y en qué medida la visión de riqueza?

Habrá tumultos, rechazos, odio, derrumbe

de valores morales y no es simpleza.

 

Parece que el DERECHO tendrá razón

para velar y estudiar el sufrimiento

y valdrá el buen juicio, no corazón.

- Porque el hombre ¿Sabe del conocimiento? -

 

¡Invasión! Y no presumo de profecía.

Ante lo que cada día se ve delante

repartir riqueza sería mejor talante

que de avestruz el pico. Digo en poesía.

 

Algunos, y fascinados, vendrán por lujo

y otros, quizás los más, por la comida

cuando al nacer, todo negro en la vida.

“Pan y cultura, justicia” – otro lo adujo –

 

Mientras en mundo de ricos, así no obre

y mientras el mundo pobre nada de nada ...

habrá siempre quien busca otra alborada

y más sol de ansia por lo que vea sobre.

 

Mientras rujan unos, motorizados frívolos

y estallen otros por de hambre hartos

se abandonará todo, incluso sus ídolos

que no proveen a sus súbditos en lo ALTO:

 

- de donde se supone brotan los mandatos

del distribuir siempre pero no a ratos –

 

Vendrán los de otro color. Y numerosos

 los hijos sin festín oliendo a la cocina

y vendrán los impíos, los justos y piadosos

y vendrá otra prole buena o para ruina.

 

Vendrán. ¡Claro que vendrán! Con otros ojos

los esclavos del ayer en pos del que domina

y porque no se nace aquí, lo dispar encima

de los cultos y sabios; pulcros, con piojos.

 

Caerán y como enjambre de avispas o grillos

tras la blanca plata o el oro ese amarillo

los negros, los caucásicos y los camitas

los semitas, los cobrizos, nobles y pillos.

 

Poquísimos vendrán del “Sol Naciente”

- porque adelantados son ya potentes -

 

Y habrá que habituarse a otra la tez

y a que el mundo acepte todo trocar:

“boomerang” de la vida días al pasar:

“Ayer yo tu amo y hoy, ama la plebeyez”

 

¡Si ya no se nace por mucho el cubrir...!

Vendrán pues, los que se cubren abajo

del orden social y habrá que eso asumir

porque la madre blanca vive a destajo.

 

Vendrán. ¡Claro que vendrán! menesterosos

para integrarse o concebir clan y clan

entre pánico y miedosos absortos ojos

y de nada servirá futuro plan y otro plan

si no se acaba con unos, ricos y “flojos

 

Pero dará igual si hay verjas o fronteras

candados, púas, alambres eléctricos, cerrojos;

vendrán y esperanzados, por aire o “pateras”

Vendrán embarazadas, vendrán incluso cojos.

 

Y en busca vendrán de otras primaveras

los que visten mal y con pena comen

y no sé qué bienvenida así que asomen

o los veamos pasear cerca de nuestra vera.

 

¡Un mundo tan grande! Y tan lleno y vacío!

¿Quién evitará que por comer se ande?

Por aire, suelo y mar. Porque hay hambre

y porque hay miseria detrás y hay frío.

 

Pero, todo remedio se sabe y otro evita:

transportar el pan y el agua, no la soga.

A las iglesias, sucederán seguro mezquitas

y en menor escala, brotarán las sinagogas.

 

¡Cómo corren! ¡Cómo corren ya los tiempos!

- Cómo corren los que hartos de lamentos -

El oro, la plata, el ORDEN... (Pongo el acento)

es lo que nos envilece pierde y nos mata.

 

Vendrán. ¡Vaya si vendrán, andando o a “gatas”

los que buscan el ideal del asegurado sustento

y vendrán en multitud, como viven las ratas

bajo nosotros, los que vivimos en el cemento

y no en chozas, barcazas o techos de lata.

 

¡TIEMPO AL TIEMPO. ¡TIEMPO AL TIEMPO!

al menos que, a la justicia se acata

- por parte de la sociedad o del templo -

 

Hasta el día de hoy, los pasos son lentos

y  tan lentos, tan lentos y lentos ...

que veremos si divina cólera se desata

y nos lanza por ahí, presos del viento.

 

Ricardo Rubio

6 de mayo de 2002

 

 

 

19 de febrero de 2001, en el Palomar de El PIMPI.

Día de la presentación del libro Pensamiento Nudo, de Mariette Cirerol.

A la izquierda: Ricardo Rubio. Hacia el centro, dando la espalda: Emilio Zamanillo.

Y a la derecha, presentando el libro: Antonio-S Urbaneja.

 

 

Para leer otro poema de Ricardo Rubio, pinchar aquí