Poeta de hoy en Buenos Aires, Argentina

Susana Desimone

 

Procreación

 

La sangre celebra su anarquía

en el ánfora de un vientre conmovido y épico.

 

Esa mujer sueña el rostro del hijo

en la constelación de cada noche.

El hijo que la salvará del vacío

y le colocará alas a su beatífico cuerpo.

 

Hay un deshojamiento de deseos

haciendo fructificar los surcos de la vida.

 

Hay un canto de pájaros azules

poblado de eternidad y de esperanzas.

 

Hay un sol de eterno cenit

habitando la candidez de los hombres

y ardiendo en la vastedad de sus almas.

 

Hay ángeles pregonando la dignidad

de la celeste hora

y floreciendo en los páramos.

 

Y hay más…

 

Hay un llanto perfumado de castidad

que abandona el cuerpo de la madre,

nos resucita

y es una elegía de amor

que agazapada

adormece toda sed de muerte y de nada.

 

Y hay un después…

 

El niño ya es una espiga rosada

adherida al pecho de la mujer

y humedecida con el néctar hirviente

de sus senos mansos.