Kabir, el LEGENDARIO

(1440-1518)

Hijo de un tejedor musulmán, Kabir nació en Benarés en 1440. Como su padre, fue tejedor a orillas de un estanque. El estanque permanece aún, con sus despojos de noches y auroras, rodeado de búfalos, sobrevolado por un acontecer de deslumbrantes pájaros.

Como ayer; los tejedores siguen allí, en cuclillas, como humildemente trabajara Kabir, y como él cantan salmos al creador confeccionando coloridas telas.

En la India el pasado es presente, el inmanente mundo inferior no difiere del más allá trascendente…

Kabir fue un hábil tejedor hermanado con sus pares en una tarea connatural a su pueblo; un poeta profundo, un santo, un sabio, y un guía espiritual apropiado para los buscadores de la verdad…

Kabir utilizó el idioma hindi para su expresividad filosófica y poética; una de las veintisiete lenguas indoarias modernas derivada del sánscrito…

Entre las literaturas destacadas, la hindi, integra un gran conjunto, agrupada con el bengalí y marathi; con expresiones significativas escritas en urdú, que es una variante del hindi.

De la literatura hindi, el primer texto que se conserva es una epopeya compuesta en el siglo XII que consta de cien mil versos, divididos en sesenta y nueve cantos, denominada Prithiraj Rasau; su autor fue Chand Bardai, de Lahore.

La obra relata las hazañas del último rey hindú de Delhi, llamado Prithi.

En el orden religioso el vishnuismo dejó huellas literarias muy profundas, con la predicación de Ramanánda, brahmán de Allahabad, quien agrupó una secta ramaíta en el siglo XV. Sólo se conserva un himno con su nombre, pero sus discípulos desencadenaron un vasto movimiento de literatura devota.

La tradición cuenta entre sus doce discípulos a Kabir, quien probablemente deba aún más influencia a Gorakhnath.

La recopilación de sus poemas dictados a su discípulo Bhágoji, constituye el Bijak o “Cuenta”, que fue escrito en un hindi arcaico y abstruso.

Algunas estrofas han tenido acceso al Granth o “Libro” por excelencia – especie de antología poética – compilado por Arjun.

La obra estaba dividida según los 31 tonos melódicos, a imitación del orden del Rig-Veda y fue completada por Govínd.

Los escritos incluidos en el Granth fueron traducidos en parte al inglés por Rabindranath Tagore, según una versión bengalí.

Luego de la muerte de Kabir, el Granth se convirtió en un libro sagrado para sus devotos…

Un discípulo suyo, refiriéndose a la diversidad de religiones y a sus creyentes, expresó: “¡Vosotros, pueblos del libro!, sólo tenéis un libro; el Antiguo Testamento, el Evangelio o el Corán, es lo que os hace intolerantes. Nosotros los hindúes tenemos tantos libros que incesantemente tenemos que comparar sus respectivos méritos”.

Kabir pedía que cada uno experimente a Dios en sí mismo y por sí mismo, ignorando los ritos, eludiendo los pregones de los brahmanes y sacerdotes de toda religión establecida.

Desestimaba las imágenes, las estatuas, las pagodas budistas, los templos hindúes y las mezquitas musulmanas; de haber conocido el cristianismo hubiera rechazado su liturgia y sus ritos.

Kabir amaba a Dios y no creía en la palabra de quienes se arrogaban su representación en la tierra.

Al almuédano que desde el almiar convocaba al pueblo a la oración, le dijo cierta vez:

 

Yo, Kabir, te pregunto: ¿por qué gritas?

¿Será que crees sordo a Dios, pues gritas

para decir que Él es omnipresente?

Almuédano, ¿qué lección pretendes enseñarnos?

Nunca has expresado la menor idea original.

Para ejercer poder, tú circuncidas.

No puedo seguirte hermano.

De estar Dios a favor de la circuncisión,

¿no nacerías ya circuncidado?

Si la circuncisión te hace musulmán,

¿de qué religión son pues las mujeres?

Y de ser la mujer la otra mitad del hombre,

¿en qué eres musulmán?

Podrías igualmente ser hindú.

Y tú brahmán, si basta llevar cordón sagrado,

¿por qué no lleva uno tu mujer?

Uno y otro os imponéis a la fuerza,

pero al llegar la hora de morir,

yo, Kabir, os lo digo; hermanos míos,

sólo podréis llorar.

Kabir hacía preguntas a los otros, y se las formulaba a sí mismo:

¿Por qué hay que practicar mortificaciones rituales, cuando nuestra vida es un trabajo constante bajo la mirada de Dios?

Dios, a quien Kabir llamaba Rama, no tenía nada que ver con el dios mitológico hindú. Para Kabir, Rama era un sonido que servía para designar a un Dios amorfo e inexpresable, del mismo modo que, para los hindúes, “Om” es una vibración que sirve para expresar el Cosmos.

Por su rebeldía hacia las doctrinas religiosas fue expulsado de Benarés, pero el castigo impuesto no pudo hacerlo callar. Los últimos veinte años de su vida, - en los caminos - siguió cantando la verdadera comunión con la divinidad, el recelo hacia las autoridades religiosas y el rechazo a toda discriminación social.

Se convirtió en un poeta errante difundiendo con sus poemas un mensaje de búsqueda de Dios más allá de los dogmas.

Kabir fue un caminante condenado por su exilio de Benarés, pero predicar es también caminar, y Kabir fue un glorioso peregrino…

 

¿Dónde me buscas, oh servidor mío? ¡Mírame! Estoy junto a ti.

No estoy en el templo ni en la mezquita, ni en el santuario de la Meca, ni en la morada de las divinidades hindúes.

No estoy en los ritos y las ceremonias; ni en el ascetismo y sus renunciaciones.

Si me buscas de veras me verás enseguida, y llegará el momento en que me encuentres:

 

Dios ¡Oh, Santo! eres el aliento de todo lo que respira”

 

¡Oh, amigo! Espera en Él durante tu vida, conoce durante tu vida, comprende durante tu vida, pues en la vida está tu liberación.

Si no desatas tus ligaduras durante la vida, ¿qué esperanza de liberación tendrás en la muerte? Creer que el alma se unirá a Él sólo porque haya abandonado el cuerpo, es una idea absurda.

Si lo hallamos ahora, lo hallaremos luego. De lo contrario, permaneceremos en la ciudad de la muerte.

Si te unes a Él en el presente, lo estarás en la eternidad.

Conoce al maestro verdadero, ten fe en su nombre.

Lo que nos socorre es el espíritu de búsqueda constante; soy esclavo de ese espíritu”

 

Kabir apeló a la crítica social como un llamado a la igualdad ante la discriminación del sistema de castas, convirtiéndose de esa manera en un “indio sublevado”, en oposición  al “indio pasivo” a quien se refería Rudyar Kipling en sus obras; coaccionado por el limitado punto de vista occidental. En el plano religioso, el excluyente sectarismo fue rechazado por Buda.

 

...“la sangre y la carne son Uno,

de la misma gota surge el Universo.

¿Quién es brahmán? ¿Quién siervo?

 

Los padres de Kabir se convirtieron al Islam, quizá porque los conquistadores turcos les obligaron a ello. Muchas veces la conversión se transformaba en camino de liberación para las clases bajas, porque suponía alcanzar una fe sustentada en el libre albedrío.

Por gracia del Islam no había deudas kármicas en la vida presente, ni las habría en las próximas. Ello suponía la vitalidad de un espíritu salvado por sus propios actos.

El Islam en la India liberó al pueblo del rigor de las castas, de la opresión de los brahmanes, de la condenación ejercida por el karma y de la resignada servidumbre.

Sin embargo, históricamente, el Islam padeció sus contradicciones y una franja amplia de su ortodoxia se convirtió en una dictadura de clérigos, regida por un dogma extremadamente rígido.

Kabir opinaba que la burocracia clerical instituida, había matado la espiritualidad, metamorfoseando el ideal religioso en mera política.

Hombre de Dios, se declaró esclavo del creador…

Nunca aceptó ser denominado profeta, ni gurú, ni siquiera poeta; solía definirse como un humilde tejedor, que aún lejos de inspirativos auxilios cantaba las cadencias de su labor, salmodiando a Dios con devoción profunda.

Kabir utiliza un lenguaje poético controversial, donde su voz se expresa diciendo lo opuesto de lo que hay que entender, particular estilo que participa de su singular método de interpelación. Muchos de sus poemas comienzan con un apóstrofe: ¡Almuédano! ¡Brahmán!, como consigna imperativa de búsqueda de la verdad.

Estos sant, así denominados por un traductor de sus escritos: Shukdev Singh, constituyen su especial procedimiento de incitación y de comunión mística.

Kabir fue a su manera, un hombre sublevado para su época; enemigo de los sectarismos, de las clericaturas, amigo de los humildes, y predicador de la integridad entre castas y cultos. También fue un filósofo que resumía en sus salmos la búsqueda de la unidad entre el hombre y Dios, entre lo terrenal y lo celestial, entre la inmanencia y la trascendencia; rechazando intermediarios, libros, ídolos, liturgia y dogmas.

El conocimiento de Dios, afirmaba, es inherente a cada uno, siempre y cuando el ser se despoje de todo lo superfluo, purificándose.

Para Kabir no hay dualidad entre la divinidad y el hombre, tampoco entre la vida y la muerte. Kabir dice que morimos a cada instante, que nuestra vida se consume “como el aceite de una lámpara”, y que nuestra ceguera no nos permite considerar la circunstancia. Por tal razón la muerte nos sorprende, por inadvertencia.

Compara nuestra vida con el agua vertida en un jarrón de barro, que la muerte romperá esparciendo el contenido en un vastísimo océano, llamado infinito.

Cuenta una leyenda sobre Kabir, -que la mayoría de los indios conoce- que cuando el poeta murió, musulmanes e hindúes se disputaron su cuerpo.

Los hindúes querían incinerarlo y los musulmanes inhumarlo.

Las dos partes convinieron en cortar el cadáver en dos, pero cuando el ejecutor levantó el sudario, el cuerpo se había transformado en un resplandeciente cúmulo de flores.

Los musulmanes, entonces, enterraron la mitad de las flores y los hindúes incineraron el resto…

La inanidad de los ritos y la futilidad de las disputas religiosas quedan resumidos en ésta parábola…

Kabir predicó la verdad, la verdad trascendente, la verdad que libera; y la metamorfosis de su cuerpo, convertido en una infinita florescencia de luz, fue su manera más sutil de celebrar la omnipotencia y la piedad de Dios, por donación generosa de su espíritu…

 

No vayas al jardín florido, no vayas, ¡oh amigo!

En ti están el jardín y sus flores.

Inclínate sobre el loto de los mil pétalos

y contempla allí la infinita belleza…

 

Héctor Rico

Poeta y Escritor Argentino

Buenos Aires, enero de 2009

 

 

Una niña jugando en la India del 2002

Detalle de una foto tomada por Malén Cirerol, en Anantapur.

 

A girl playing in the India of 2002 – Detail from a photo

taken by Malén Cirerol, in Anantapur.

 

BIBLIOGRAFIA /Bibliography

 

El Genio de la India – Guy Sorman

Poemas de Kabir – Rabindranath Tagore

Las literaturas de la India – Louis Renou

 

 

GLOSARIO / Glossary

 

Gurú: Maestro espiritual – Spiritual Master

 

Brahmán: Perteneciente a la casta hindú más elevada

Belonging to the highest Hindu cast

 

Almuédano: Musulmán que desde el almiar convoca al pueblo a oración.

Muslim calling to prayer from a minaret

 

Rama: Dios hindú. El creador. - Indu god. The creator

 

Om: Sonido primario de la creación. La palabra más sagrada de los Vedas

Primary sound of the creation. The most sacred word of the Vedas.

 

Casta: Linaje. Minoría que constituye un grupo de filiación estratificado.

Lineage. Minority constitueted by a connected stratified group

 

Karma: Acción. La diversa suerte que persigue a un individuo como resultado de sus acciones pasadas.

Ley de causa y efecto.

Action: the different destiny a person may have due to her behaviour in passed lives.

 

Ramaíta: Partidario de Rama – Follower of Rama

 

Vishnuismo: Doctrina religiosa que glorifica a Vishnu “el preservador”

Religious doctrine glorifying Vishnu

 

Rig-Veda: El más antiguo de los libros sagrados. También llamado “Veda de las estrofas”

The most antique of the sacred books, also called “Veda of the strophes”

 

Estudiantes de Vishnuismo en un seminario teológico, en Tanjore

Vaishnavite Brahmin stdentss at a theological seminary, in Tanjore

 

Kabir, his LEGENDARy life

(1440-1518)

Son of a Muslim weaver, Kabir was born in Benares, in 1440. Like his father, he was a weaver on a pond's shore. This pond is still there, with its scraps of nights and dawns, surrounded with buffalos, overflown by flocks of dazzling birds.

 

Like yesterday; the weavers stand there, squatting, in the same position Kabir humbly worked; and, like him, they keep singing psalms to the Lord, while making colourful fabrics.

In India, present and past are not separated; the immanent inferior world is not different of the other transcendent one...

 

Kabir was a skilful weaver, twinned with his companions in a natural commune activity for the land. He was also a profound poet, a saint, a sage, and an appropriate spiritual guide for who were in search of the truth...

To express himself in poetry and philosophy, he used the Hindi language, one of the twenty-seven modern Indian idioms derived from the Sanskrit...

 

Among the outstanding literatures, Hindi integrates a big ensemble together with Bengali and Marathi; with significant expressions written in Urdu, a variation of the Hindi.

 

The first literary Hindi conserved text is an epic composed in the XII century, which contains a hundred thousand verses divided into sixty-nine songs, called PRITHIRAJ RASAU; whose author is Chand Bardai, of Lahore.

It tells about the exploits of the last Indian king in Delhi, called Prithi.

In religious order, the Vaishnavism left a very profound literary influence with the preaching of Ramananda, brahman of Allahabad, who founded the Ramanandi sect in the XV century. Only an hymn is conserved from him, but his disciples unchained a vast literary devout movement.

The tradition tells that Kabir was one of them; but he was perhaps more influenced by Gorakhnath.

The compound of his poems, dictated to his disciple Bhagoji, constitutes the BIJAK, a collection written in an abstruse archaic Hindi.

Some strophes were included in the GRANTH (Book), a sort of poetical anthology, compiled by Arjun.

 

This work, divided into 31 melodic sounds, an imitation of the Rig-Veda, was completed by Govind.

 

According to a Bengali version, Rabindranath Tagore translat- ed part of the GRANTH into English.

After the death of Kabir, the GRANTH became a sacred book for his followers...

 

One of his disciples, referring to the diversity of religions and to their believers, expressed: “You, people of the book!, you only have one book. The Old Testament, the Gospel or the Koran, is what makes you intolerant. We, Hindus, we have so many books, that incessantly we ought to compare their respective merits”.

 

Kabir insisted that everyone must feel God in himself and by himself: ignoring rites, avoiding proclamations of Brahmans and Priests, of all established religions.

He rejected the importance of images, statues, Buddhist pagodas, Hindu temples and Muslim mosques. Had he known about Christianity, he would have also rejected its liturgy and rites.

Kabir did love God; nonetheless he did not believe the preaching of whoever kept assuming the representation of God on Earth.

To the Muezzin, who from the minaret called the people to prayer, he told once:

 

I, Kabir, ask you: why do you shout?

Do you think God is deaf, since you shout

when saying He is omnipresent?

Muezzin, what lesson do you pretend to teach us?

You never express a sole original idea.

To exert power you circumcise.

Brother, I cannot follow you.

If God were in favour of circumcising,

wouldn't you be born circumcised?

If circumcision makes you Muslim,

from what religion women are, then,

being women the other half of men?

In what are you Muslim?

You may be Hindu as well.

If to be Brahman you wear a sacred cordon;

why your wife doesn't wear one?

You both are imposing yourselves by force;

but when the time to die would come,

I,Kabir, am telling you, brothers of mine,

you shall only cry.

When Kabir was questioning others, he actually was asking himself:

Why must we attend rites and mortify our flesh when our life is a constant work under the gaze of God?”

God, called Rama by Kabir, had nothing to do with any god of the Hindu mythology. Rama was a sound denoting an amorphous inexpressible God. It may be compared to the “Om” sound of the Hindus, which is a vibration serving to figure the Cosmos.

Because of his revolt against the religious doctrines, he was exiled from Benares; but this punishment did not impede him to communicate. He spent the last twenty years of his life singing along the streets the real communion with God, the defiance before religious authorities, and the rejection of all social discriminations.

 

He kept on, converting himself into a wandering poet, spreading with his poems, the search of God beyond the dogmas.

 

Kabir was condemned to be an exiled walker; but preaching means also walking, and we ought to say he was a glorious pilgrim...

 

Where are you searching me, oh my server? Look at me! I am by you.

I stand not in the temple, neither in the mosque, nor in the sanctuary of the Mecca, or in the Hindu divinities abode.

I stand not in the rites and ceremonies; neither in the asceticism and its renunciations.

If you really search for me, you will see me at once, and the moment will be near that you will meet me:

God, Oh Saint! You are the breath of whatever respires”

 

Oh my friend! Expect Him during your life, know during your life, understand during your life, for in your life stands the liberation.

If you don't untie your ties during your life; what hope for liberation would you have when from life you depart? To believe that the soul would be united to Him only because she has abandoned the body, is an absurd idea.

If we find Him now, we will find Him afterwards. On the contrary, we would remain permanently in the city of death.

If you join Him in present time, you will be eternally with Him.

Know the true master, have faith in his name.

What helps us is our searching constant spiritual way; I am the slave of this spiritual way”

 

Kabir called on the social critic, demanding equality before the cast system discrimination. Thus he converted himself into a “rebel Indian”; in opposition to the “passive Indian” Rudyar Kipling was referring to in his works: coerced by the limited Occidental point of view. In the religious field, the exclusive sectarianism was rejected by Buddha.

 

… “Blood and flesh are One,

from the same drop emerge the Universe.

Who is the Brahman? Who is the servant?

 

 

The parents of Kabir converted themselves into Islam, perhaps obliged by the Turk conquerors. Many times, conversion became a way to liberation for lowest casts; because it supposed to reach a faith that supports the free will.

Thanks to the Islam, there were no karmic debts in the present life, neither they would exist in the following ones. This meant a spirit saved by its own acts.

In India, the Islam freed the population from the rigour of casts, oppression from Brahmans, condemnation imposed by the karma, and the resigned servitude.

Nonetheless, history tells us that the Islam religion suffered contradictions in a quite ample fringe of its orthodoxy, and collapsed into an extremely rigid clerical dictatorship.

Kabir was in the opinion that the new religious democracy killed the spirituality by transforming Muslim ideals into mere politics.

As a man of God, he declared himself slave of the Creator...

He never accepted to be called prophet, neither guru, even poet. He used to define himself as an humble weaver still far away from inspirational helps, who chants his labour cadences and sings psalms to God with a profound devotion.

 

Kabir used a poetic and controversial language, where he was expressing himself telling the contrary of what must be understood. This was his particular style, a singular method to communicate. Most of his poems begin with an apostrophe : Muezzin!, Brahman!, as an imperative order, to search for the truth.

 

These sant, so named by one of his translators, Shukdev Singh, constitute a special process to initiation and mystical communion.

 

In some manner, Kabir was a revolted man for the epoch. He stood as an enemy, for sectarianism and clericalism; and a friend for humble people, preaching integrity among casts and cults. He was also a philosopher who expressed with songs: the unity between Man and God, what belongs to Earth and what to Heaven, immanence and transcendence. He rejected the intermediaries: books, idols, liturgy and dogmas.

 

To know about God, he said, is inherent to each of us, provided we get rid of all what is superfluous, purifying ourselves.

 

For Kabir there is no duality between divinity and man, neither between life and death. Kabir says we die every moment our life consumes itself “like oil in a lamp”; it is our blindness that impede us to consider the circumstance. This is the reason why death takes us by surprise, inadvertently.

 

He compares our life with water poured in a clay pot that the death would break, spreading the content in the vast ocean called infinite.

 

A legend on Kabir known by the majority of Indians, tells that when the poet died, Muslims and Indians were in dispute over his corpse.

The Indians wanted to cremate it and the Muslims, to inter it. They decided to make two parts of the corpse; but, when the executor raised the shroud, there was only a resplendent bunch of flowers.

Thus, the Muslims interred half the bunch and the Indians cremated the rest....

 

The inanity of the rites and futility of religious disputes are reflected in this parable...

Kabir predicted the truth, the transcendent truth, the verity who makes free; and the metamorphosis of his body, converted in an infinite bloom of light, has been his more subtle manner to celebrate the omnipotence and compassion of God, by generously donating us his spirit.

 

Don't go to the blooming garden,

don't go, oh my friend!

Inside of you

stands the garden and the flowers.

Bow to the lotus of thousand petals

and there

gaze at the infinite beauty.

 

Author of the paper: Hector Rico

English version by Mariette Cirerol

 

Hampi, India, 2002. Author: Malén Cirerol,

arreglada para AIR por Mariette Cirerol – Arranged for AIR by Mariette Cirerol