P E R M A N E N C I A

 

Permanezco,

- soy más que las horas despeñadas

en su osario de ceniza -.

Como un nombre escrito

sobre todos los comienzos.

 

Y me creo inmortal por un instante.

Agua que pinta los paisajes para siempre,

fuego que arde en las corolas lapidadas,

en el beso traspasado por la sombra...

 

Pienso en la noche,

en sus lóbregas flechas

que surcan el espacio amenazante,

donde las flores

son piedras oscuras que huelen a silencio,

a consumación.

 

Y resisto en la luz

con los rostros resplandecientes...

 

Persisto,

en el fragmento de tiempo en que transcurro,

como relámpago inmóvil,

como luz que reflorece en todas las miradas.

En un cuerpo vehemente

que nunca tuvo historia,

que pregunta por sí mismo

sin conocer las respuestas...

 

Echando al fuego todas las palabras,

abandonando todo pensamiento,

sin tropezar con un solo recuerdo...

 

Y me quedo

en un lugar inhóspito de la memoria,

en un instante del –no tiempo-...

 

En el presente absoluto.

 

 

Héctor Rico

poeta de hoy en Buenos Aires, Argentina

 

De su libro Escrito en los Espejos

publicado en enero 2006 por Pórtico Azul