India

Relato de Malén

- Madeleine Cirerol Golliard –

(Terapeuta)

 

14 de agosto de 2013

 

Queridos/das :

 

Esto sube y baja como la marea. Un día animadas y otro desanimadas.  Echo de menos el anterior equipo, más maduro, tan respetuosos y entusiasta. Nuestros actuales alumnos tienen muchas ganas de jugar y ligotear, lo que nos hace pensar en algún momento que no tienen interés. Pero en días como hoy, vemos que saben estirar y que confían en lo que les hemos enseñado. Menos mal,  pues mañana es el último día. La relación ha ido siendo más personal, han ido entrando. Ya son ellos los que nos piden que les estiremos.

 

Aunque estoy contenta con la mejoría de mi inglés - entre que ellos tampoco lo hablan muy bien, con el acento telugu - se hace difícil cuando hay que explicar cosas muy técnicas o profundizar un poco más a nivel terapéutico.

 

Lo que sobretodo intentábamos transmitirles además de la técnica, es el trato con respeto a los niños. Darse cuenta que por deficientes que sean tienen sentimientos. Parece como si para ellos fueran como monitos que tienen que estar siempre contentos. Les cuesta mucho aceptar que lloren. Claro que hay que tener en cuenta que son muchos niños y, aunque haya mucho personal, tienen muchísimas necesidades.

 

A nosotras nos resulta durísimo ponernos en su piel e imaginar lo que podrían estar sintiendo.

 

Los niños son enternecedores. La mayoría no pueden andar, algunos no pueden hablar y muchos son disminuidos psíquicos. Son dóciles, demasiado. Casi todos se dejan estirar.

 

El monzón sigue pasando sin dejar lluvia, más que alguna poca. Estos días pasados lucía el sol. Hoy está de nuevo nublado, pero nos alegramos porque ha refrescado. El sombrero de nubes está tan alto que no deja de haber luminosidad.

 

Aquí, en Kuderu, los árboles que vimos sembrar han crecido mucho y están llenos de pájaros. Sus cantos nos tienen fascinadas, mas no logramos verlos. Cantan, algunos incluso de noche. También un día nos visitó una gran familia de monos, con muchos pequeñitos. Bhagwati llegó a contar dieciseis. Hay que ir con mucho cuidado porque son muy ladrones. Vigilan si abres la puerta, para colarse.

 

Por cierto, debo decir que Bhagwati merece un diez. Ha estado haciendo sus deberes de verano mientras trabajábamos.

 

Y también nos reímos mucho:

Ayer, por ejemplo nos habían obsequiado de nuevo con un postre dulce especial. No podíamos despreciarlo, pero después de las visitas a las apadrinadas ya teníamos el cupo lleno de postres hindúes. A Lou se le ocurrió tirarlo por el váter mientras yo vigilaba si  alguien venía. Pero el apuro y la sorpresa vinieron cuando al estirar la cadena ¡todo quedaba flotando! Bhagwati y yo nos moríamos de risa mientras oíamos los apuros de Lou para meter el postre para dentro.

 

La huelga en Anantapur sigue. A la india. Pues, fuera del horario comercial, a partir de las seis, muchas tiendas abren y la gente sale a la calle. Parece ser que el nuevo estado quiere incluir la capital, Hyderabad, donde se encuentra toda la industria, el gobierno y las instituciones.

 

Pasado mañana nos vamos al aeropuerto de Bangalore, que ya no está en Andra Pradesh y allí no hay protestas.

 

 

 

Mañana, justamente es gran fiesta : el Día de la Independencia. Hoy todo el mundo está de preparativos : banderas, luces, pinturas en la puerta de la casa... Lástima que nos pillará por el camino...

 

Besos para todos/as

Malén

 

 

 

Hola queridos/as :

 

¡¡ Esto es otra India !!   ¡ Y, estamos de vacaciones ! ...

Estamos en Kerala. Es tal como la llaman : la cara amable de la India.

 

Fue el segundo país del mundo a abrazar el comunismo democráticamente, al cien por cien. Hubo reparto de tierras y, al haber mucha agua, no se ve tanta miseria.  A pesar de ello, hemos visto mucha ostentación en el centro de la ciudad : edificios, coches, tiendas ... y bastante pobreza aquí, en el barrio viejo.

 

Nos alojamos en Fort Kochi, el barrio antiguo de Kochi, a orillas del mar. Hay muchos edificios coloniales bastante bien conservados e inmensos árboles centenarios. Este barrio tiene un aire “démodé” que me gusta. Nuestro pequeño hotel es una de estas casas coloniales, tiene una atmósfera romántica dándonos la sensación de estar en una película.

 

En el puerto usan redes de pescar chinas, muy espectaculares. No las hemos visto en acción a pesar de que las echan cada tarde. Mas el resultado, sí lo hemos visto : toda una fila de chiringuitos donde, por la noche, se vende pescado del día. Una cantidad increíble a súper buen precio.

 

También gambas y langostas se compran allí y, un poco más allá, hay otros chiringuitos que te las guisan como quieres.

 

Según la tradición india, los dioses viven en el mar. Adentrarse en el mar es molestarles y puede acarrear castigos. Por esto, la India, a pesar de tener tanta costa, ha vivido de espaldas al mar. Y han sido las castas bajas, los dalits, los pescadores, los que viven del mar. De todas formas, Kerala es prácticamente el único estado de la India que explota sus costas turísticamente. Hay muchas playas, pero son peligrosas, especialmente durante el Monzón, y sus aguas no pueden compararse a las de nuestro mediterráneo.

 

Toda el agua que no ha caído en Anantapur ha caído aquí. Esta semana nos podemos esperar a ratos de sol y chaparrones repentinos. Me gusta la idea. Hoy hemos  podido pasear y no nos hemos mojado.

 

Aquí, hay el mercado de especias más antiguo del mundo. El que buscaba Cristobal Colón. Hemos ido a una tienda que tenía todas las especias conocidas y desconocidas.

 

Por la tarde, asistimos a un espectáculo de Kathakali, una danza antiquísima. Un dominio del cuerpo increíble y una estética difícil de comprender para un occidental.

 

Mañana nos espera un día cargado. A las 6h.30, vamos a ver a los elefantes. Luego subiremos a unas montañas, Munnar, donde hay cascadas y plantaciones de té. Hemos contratado un taxi  con chofer a muy buen precio.

 

Al no tener ordenador, a los que no están apuntados al dropbox, no puedo mandar fotos. Desde el ordenador del hotel resulta complicado. ¡¡¡ Tenemos un montón !!! Os las mandaré desde Palma.

 

Besos a todos/as

Malén

 

 

 

 

Las fotos las he recibido con el relato, directamente de Malén

 

 

Version française par

Mariette Cirerol

- María Cirerol Golliard –

(escritora)

 

Salut mes amis !

 

Notre moral monte et descend, comme la marée !

Tantôt nous nous sentons encouragées, tantôt déçues. Comme nous regrettons l’ancien groupe, plus mûr, si respectueux  et enthousiaste ! Nos élèves actuels ne pensent qu’à jouer et à flirter. Par moment ils ne démontrent aucun intérêt. Cependant, il y a des jours, comme aujourd’hui par exemple, où ils prouvent qu’ils savent mettre en pratique ce que nous leur avons appris. Heureusement ! parce que demain, c’est le dernier jour. L’entente est devenue plus personnelle. Ce sont eux maintenant qui demandent à se faire étirer les muscles.

 

Malgré que mon anglais se soit passablement amélioré, j’ai encore une certaine difficulté à me faire comprendre lorsqu’il s’agit d’explications techniques et thérapeutiques à un niveau plus avancé.

 

Ce que nous tâchons surtout de leur transmettre, en plus de la technique, c’est le respect qu’ils doivent avoir pour les enfants qui leur sont confiés. Il semble que pour eux, ils sont comme des petits singes qu’il faut maintenir contents, et c’est tout. Ils n’acceptent pas de les voir pleurer. Il faut qu’ils comprennent  que les handicaps dont souffrent ces enfants ne les privent nullement de sentiments.  

Nous devons, bien sûr, tenir en compte qu’Ils s’occupent d’une grande quantité d’enfants, parfois gravement handicapés, ayant besoin d’une attention constante. Le personnel est nombreux mais il ne suffit pas.

 

Il est très difficile pour nous d’imaginer ce que ces enfants sentent réellement. Nous ne pouvons pas nous mettre dans leur peau. Ils nous émeuvent profondément. La plupart d’entre eux ne peuvent pas marcher. Quelques-uns ne peuvent même pas parler. Beaucoup ont des carences psychologiques. Ils sont dociles, trop. Presque tous acceptent qu’on étire leur muscles.

 

La mousson continue sans qu’il pleuve. Seulement quelques gouttes ont réussi à s’échapper des nuages.

Ces derniers jours, il faisait soleil. Aujourd’hui, de nouveau le ciel est gris, mais ça ne fait rien, pour nous c’est bien. Il fait un peu moins chaud et le toit de nuages est si haut dans le ciel qu’il n’étouffe pas la luminosité .

 

Ici, à Kuderu, les arbres que nous avons vus semer jadis ont grandi beaucoup. Les oiseaux y bâtissent leurs nids. Leurs chants nous fascinent. Malheureusement, pas moyen d’entrevoir ces joyeux chanteurs ! Il y en a qui chantent même la nuit.

 

Une nombreuse famille de singes, avec un tas de rejetons, vient parfois nous visiter. Bhagwati, la fille de Lou, les a compté. Ils sont seize ! Il faut faire très attention parce que ce sont des voleurs. Ils surveillent notre porte et quand elle s’ouvre, ils se faufilent.

 

Je ne veux pas oublier de vous faire savoir que Bhagwati mérite un dix pour son comportement. Pendant tout le temps que nous, nous travaillions; elle, elle faisait ses devoirs de vacances.

 

Nous avons aussi beaucoup ri. Après chaque visite aux familles de nos protégés, de nos filleuls, nous rentrons l’estomac et les mains remplis de douceurs, de gâteaux, de desserts spéciaux du pays. Nous en sommes submergés.

Hier encore, nous en avons rapporté, pour la ixième fois ! Nous en avons reçu, tellement mangé que nous en sommes écoeurés. Seulement, ce serait une offense pour eux de les refuser.

Alors, Lou a eu une idée.  Elle  les a  « fourrés »  dans les toilettes, tandis que moi, je surveillais l’entrée.

Nous tirons de la chaîne pensant nous être débarrassées ... ... mais ... ... les toilettes se bouchent et les gâteaux se mirent à flotter en nous narguant. Nous nous voilà dans de beaux draps !!!

Bhagwati et moi, on se tordait de rire en entendant les efforts  désespérés de Lou, tout énervée, s’évertuant à les faire passer par l’embouchure du fond de la cuvette des w.c..

 

La grève continue à Anantapur. À l’indienne ! En dehors de l’horaire commercial, à partir de six heures, beaucoup de magasins s’ouvrent et les gens sortent dans la rue.

Il semble que cette grève va s’étendre jusqu’à la capitale, Hyderabad, où se concentrent toute l’industrie, le gouvernement et les institutions.

 

Après-demain, nous serons déjà à l’aéroport de Bangalore, qui ne se trouve plus à Andra Pradesh et là-bas il n’y a pas de protestations.

 

Justement demain, c’est la grande fête de l’Indépendance. Aujourd’hui la population entière la prépare : banderoles, lumières, peintures aux portes des maison, etcetera... Dommage ! Nous serons déjà parties.

 

Je vous embrasse tous.

Malèn

 

 

La campagne, photographiée par Madeleine, pendant le voyage

 

 

Anantapur

 

Cette photo fut prise par Madeleine  en 2002