La cultura en los orígenes

 

por Susana Rillo

 

 

Las primeras comunidades se constituyeron en base  a grupos pequeños, pero unidos entre si por costumbres y necesidades. Debían estar juntos para protegerse, tanto de la naturaleza como de enemigos.  Esta unión los hacia más fuertes para su subsistencia y en la defensa de su territorio.

           

Estas primeras comunidades fueron desarrollándose, más individuos las constituyeron, necesitaban líderes para ser guiados; y, con el tiempo, según las costumbres  y la experiencia, se fueron dictando leyes y códigos para regir los comportamientos en la convivencia, tanto en tiempos de paz como de guerra: cuando eran atacados por otras comunidades, o por individuos aislados, con intención de saquear o dañar posesiones u objetos del bien común.

 

También fueron necesarios tribunales o jueces que hicieran cumplir dichas leyes, juzgando los hechos imparcialmente.  Es así como surgió la primera ley: una serie de reglas para regir la moral y las costumbres, con el fin de no dañar al otro ni sufrir daño.

 

De todas estas relaciones humanas y de la propia convivencia,  aparece  y  se proyecta el yo del hombre,  su

naturaleza humana, sus creencias, su dimensión divina. Asoma así su espiritualidad que, primitivamente era sólo necesidad de protección, y ahora fluye de él para comunicarse  con   el  otro  y  para,   a  su vez,   ayudar  y protegerse.  Encontramos la faz épica de las comunidades transformadas en pueblos; los héroes que los defendieron de sus enemigos, dándolo todo, incluso la vida; y dioses a quienes adorar, para recibir protección y ayuda. Se empezaba a sondear el misterio de la inmortalidad, la noción del tiempo y la finitud; el espíritu puro y desprendido que vive por siempre, el concepto de eternidad;  el alma.

 

Ya están dados los elementos para el canto y la poesía; más tarde para relatos épicos y heroicos, alabanza a los dioses; y llegarán las narraciones y las novelas. Las letras habían nacido, llenaban la necesidad que tenía el hombre de comunicar a los demás su espiritualidad, reproducir sus emociones y compartirlas con sus semejantes, elevando así su inteligencia. Esto le da  placer y amplia su comunicación con pueblos cada vez más lejanos: en la guerra y en la paz.

 

La cultura ha sido lanzada. Y cada sociedad deja sus huellas a través de sus diversas manifestaciones escritas, que se vuelven más complejas con la evolución humana.

Kudurru: mojón babilónico que se situa a los límites de las propiedades

y sobre el cual se inscriben maldiciones contra quien se atreva a traspasarlo.

 (British Museum)

 

 

“La poesía es la única prueba de la existencia

del hombre sobre la tierra”

 

Luis Cardoza y Aragón

Poeta colombiano (1947)

 

 

 

Las letras en el origen

de la cultura de nuestra Era Cristiana

 

Plinio el Viejo

En Roma, año 23 de nuestra era, nace en Novum Comum (hoy Como, Italia), Cayo Plinio Segundo: Plinio el viejo. Polígrafo latino que murió accidentalmente en el año 79. Estudió en Roma; y, a los 22 años, se unió al ejército para luchar en Germania. Así fue como recorrió los países del Norte y reunió datos para su Historia de la guerra de los romanos, uno de sus primeros libros.

 

Fue Procónsul en España; y Tito lo nombró jefe de la flota romana para vigilar el mar Mediterráneo occidental. Allí presenció la erupción del volcán Vesuvio, que sepultó Pompeya en el año 79. Prestó su ayuda a la muchedumbre que aterrorizada corría hacia el mar, y murió ahogado por las emanaciones sulfurosas del volcán.

 

Muchos de sus escritos han llegado a nuestros días, gracias a su sobrino Plinio el joven, quien heredó su pasión por el estudio.

 

Su obra más importante fue su “aturales Historia”, constituida por 37 libros que se refieren a diferentes materias: Geografía, Cosmología, Fisiología, animal y vegetal, Medicina, Historia del Arte, Mineralogía etc…  Se trata de un trabajo enciclopédico, escrito en lenguaje llano pero rico, en él que Plinio el Viejo trató de recopilar todo el saber del mundo antiguo, siendo el antecedente más lejano de nuestra Era en esta clase de obras. Si bien es un trabajo plagado de errores, por los escasos conocimientos científicos de la época, fue, hasta la Edad Media, casi la única autoridad en medicina. También tenían sus libros, consejos morales: proponía evitar el lujo excesivo y los vicios.

 

 

Enciclopedia Historia Natural de Plinio el Viejo

 

 

 

Plinio el Joven

En el año 63, también en Como (Italia), nace Cayo Plinio Cecilio Segundo; conocido como Plinio, el joven.

 

Con tan sólo 8 años, perdió a sus padres y quedó bajo la tutela de un general del ejército romano. Más tarde, fue adoptado por su tío, Plinio el Viejo, que lo mandó a estudiar a Roma, con profesores como Quintiliano y Nicetes Sacerdos.  Comenzó la carrera de leyes a los 19 años y, rápidamente, obtuvo renombre por su inteligencia; luego, fue ascendiendo en cargos del Imperio: administrativos, civiles y militares.

 

Fue sacerdote del culto al Emperador en el año 81, luego juez en lo civil; tribuno militar en Siria, donde conoció a los filósofos Artemidor y Eufrates; después, jefe del escuadrón de caballería y questor urbano entre 89 y 90. También  fue  tribuno  de  la  plebe  en  91,   pretor  en  93,prefecto 1º de las finanzas del ejército y del templo de Saturno; y cónsul en el 100. Entró en el colegio de Augueres por elección, fue supervisor en el  Tiber y  embajador en el Imperio de Bitinia (Turquía); donde, se supone, murió en el año 113.

 

En su carrera, puede decirse, pasó por todos los cargos públicos más importantes de Roma. De sus cartas, se desprende un espíritu moderado; en una de ellas, dirigida al Emperador Trajano, pregunta ¿cuál debería ser su conducta frente a los cristianos?  Hasta entonces se había condenado a todos los que no renegaban del cristianismo y se negaban a ofrecer sacrificios a los dioses paganos.   La respuesta de Trajano,  fue la de tener mayor indulgencia y no tener en cuenta las denuncias anónimas.

 

Plinio se casó tres veces pero no tuvo hijos, se desprende de sus escritos que sólo sintió amor por Calpurnia, su tercera esposa.

 

Tenía muchas posesiones y algunas villas en Italia, en su cuidad natal. Llamó a una de ellas “Tragedia”; y a otra, “Comedia”.

        

Era conocido también por sus dotes de orador; y porque fue seguidor de Cicerón, aunque su prosa era menos grandilocuente.

 

Es famoso su panegírico a Trajano, donde lo define como el emperador perfecto. Es éste un documento valioso para conocer la obra de Trajano y sus acciones en el campo administrativo: impuestos, justicia, disciplina militar y comercio.

 

Sus cartas, único testimonio de la administración ordinaria del siglo I, tienen un estilo muy diferente al del panegírico. Algunos críticos afirman de Plinio, que es el inventor de un nuevo género: la carta escrita para ser publicada.

 

En sus primeras cartas, describe la erupción del monte Vesuvio y la muerte de su tío, Plinio el viejo. Más tarde y en su honor, estas erupciones se llamaron plínicas.  Estos  escritos fueron dirigidos a su amigo Tásito, que fue uno de los grandes historiadores romanos. Otras cartas, que eran prácticamente poemas con temas de la época, tuvieron como destinatario a  Séptico Claro.

 

Cultivó una prosa amena e inteligente.

 

En sus escritos, dejó un vívido retrato de la Roma imperial.  Las epístolas aparecieron después de su muerte.

 

 

 

 

El Vesuvio, fotografiado durante su erupción de 1872

 

 

 

Poesía como elección

 

Esta aproximación a los orígenes de nuestra cultura y sus diversas manifestaciones, me llevaron a buscar también los inicios de la poesía, que fue y es mi elección para expresarme.

 

Poesía:

La forma más antigua de la creación literaria. Palabra derivada del verbo griego paieo que significa crear.

 

Desviación deliberada de la forma de la lengua corriente. La cadencia o la medida de las palabras determinan la configuración  de  los distintos tipos de versos empleados

en la literatura poética de cada lengua.

 

La forma usada en la poesía es inalterable si no se quiere perder su contexto total, de ahí la dificultad de la traducción de una lengua a otra. La poesía es un acto creador individual que toma su base del fondo de la tradición poética y de la lengua que se emplea para la comunicación en cada época.

 

El ritmo es el valor más importante del verso; a él se ligan otros elementos formales, como la rima, la aliteración o repetición.  Estos efectos varían de una lengua a otra.

 

La rima es más bien un recurso moderno, surgió en la Edad Media y partió del uso de la aliteración.

 

En el siglo XIX, se comenzó a usar el verso libre (Walt Whitman) que no se somete a la rima métrico tradicional o métrico adicional.  Tiene esta poesía mayor movilidad, al no estar sometida a reglas.

 

Un recurso fundamental de la poesía, es producir extrañeza; ayuda a lograrlo, la metáfora y la metonimia que cambian el significado de una palabra; y, sobre todo, la inspiración del autor para expresar o sugerir su visión íntima y personal.  Está probado que la poesía es anterior a la prosa. La prosa se centra en el contenido.

 

En la poesía, prima la forma sobre el fondo, y su principal   objetivo   es   lograr  belleza.    Es  un  arte  más

próximo a la pintura. Es puente auditivo del arte pictórico o escultórico.  No debe olvidarse que la poesía en sus comienzos,  era cantada.

 

Los antiguos griegos la clasificaron en lírica, épica y dramática.  Puede aceptarse todavía.

 

La lírica en su origen era cantada:

La poesía popular es la más antigua.

La épica, también muy antigua, canta las hazañas de un héroe o pueblo heroico.

La poesía dramática se inicia con las representaciones teatrales, que durante mucho tiempo fueron escritas en verso.  Se inspira en las pasiones humanas.

Lucrecio, poeta romano del Siglo I antes de la era cristiana, cultivó la poesía didáctica: una derivación de la épica que era utilizada para exponer bellamente, temas científicos, filosóficos o religiosos.

También fábulas, adivinanzas y refranes están dentro de esta poesía didáctica.

 

Incluimos también las máximas de Plinio el Joven, considerado el primer poeta de la Era Cristiana:

 

“Servid cien veces, negaos una, y nadie se acordará más que de vuestra negativa”

 

“No hay libro tan malo, del que no se pueda sacar algo bueno”

 

“La práctica es un maestro excepcional”

 

 “Disminuye el deseo de todas las cosas, cuando la ocasión es demasiado fácil”

 

“Cuanto más felices son los tiempos, más pronto pasan”

 

“Leed mucho, pero no muchas cosas”

 

“El hábito es el maestro más eficaz”

 

“El mayor número de los males que sufre el hombre, proviene del hombre mismo”

 

Plinio el Joven

 

 

“La poesía carga con nuestros sueños”

 

 

Inabarcable

 

Las contingencias del hombre sobre este planeta,

son inabarcables.

Por más tecnología, comunicaciones y tiempos nuevos.

Por más aceleración y simultaneidad.

Sus haceres, sus prescindencias,

sus intereses y errores.

La desvalidez, la prepotencia,

sus salvadores y sus kamikazes.

Los que se inmolan y los que aprovechan

de la inmolación del otro.

Los que negocian y los que renuncian,

los que se dan, los que se quitan.

Los que se valen de ambos y transan.

Los ciegos, los visionarios, los filósofos,

los que no piensan y hablan.

Los que preconizan Imposibles

y son creídos por los incautos de siempre,

de todos los tiempos,

los engañados, los locos.

Los que sueñan y esperan,

los que se van, los que se quedan.

La complicación es eterna,

trama sutil e inabarcable para la mente humana,

que por más que posea la simultaneidad,

jamás podrá penetrar en el divino plan.

Ese eterno fluir del universo, bajo otro sol

 en otros tiempos, por otra espera.

La humanidad.

 

Susana Rillo