Mapa político de Iberia en 1031, con los principales taifas y otros estados.

 

 

 

Cuna y evolución de los idiomas de España

 

hasta el final de la Edad Media

 

 

Según Coloma Lleal, por la llamada revolución neolítica (quinto y cuarto milenio AC), la vida en la península tuvo un cambio fundamental: desde la economía dependiente de la naturaleza salvaje, pasó a una economía de producción y transformación de la naturaleza; lo que hizo aparecer los primeros poblados.

 

A partir del tercer milenio, se inicia la estratificación social. Aparece la cultura de Los Millares (1), de Antequera y del Algarve y comienzan los intercambios comerciales.

 

Los navegantes púnicos y helénicos llegan a las costas de España, a Span o tierra oculta.

 

En el segundo milenio antes de nuestra era, empezó a difundirse la escritura por la cuenca mediterránea: es el principio de la historia.

 

A lo largo del primer milenio AC, las oleadas migratorias procedentes de Renania, Alemania e Italia invadieron la península. Hablaban lenguas de la familia indoeuropea, con elementos ligures o ilirios del paleolítico.

 

Se organizan colonias en Gadir (fortificación), en Malaka (factoría), etc., que comercian con los tartessos del valle del Guadalquivir. Los helenos colonizaron principalmente las costas mediterráneas de Europa.

 

Al sur de Portugal (Algarve) y en el valle del Guadalquivir, se desarrolló la cultura del legendario país de Tarsis, con importantes núcleos urbanos y comercialización minera. Fue el primero de los pueblos de la península que conoció la escritura.

 

Se distinguían los iberos meridionales (Andalucía Oriental hasta Murcia), y los iberos levantinos (desde Alicante hasta el sur de Francia). Todos hablaban la misma lengua, con diferencias dialectales.

 

En algunas zonas levantinas, sin embargo, predominaba la escritura helénica, con rasgos jónicos.

 

En ambos lados de los Pirineos y cordillera Cantábrica, vivían los vascones, cántabros y astures (4). Eran nómadas y no conocían la escritura. Su lengua, la vascuence, estaba relacionada con la familia caucásica, de características indoeuropeas (celtas).

 

En el sector oriental de la Meseta, próximo al Ebro, se extendían los celtíberos, que adoptaron signos gráficos de los íberos. Los demás pueblos de la Meseta: los vacceos, vettones, carpetanos, oretanos y lusitanos, no conocieron la escritura hasta la conquista romana

 

Con Caracalla (2) (siglo III AC), se generalizó casi uniforme-mente la romanización de Hispania: primeramente, la urbana; y, posteriormente, la rural. Después de un periodo de bilingüismo prolongado según las zonas y estratos sociales, la población hispana fue asumiendo la cultura de la Romania (costumbres, religión, lengua). Este proceso duró más de dos siglos, consumiéndose en el año 197 AC.

 

En el año 133 AC, fueron sometidos los celtiberos y lusitanos, lo que permitió a los romanos extenderse hacia el noroeste peninsular; y, en el año 82 AC, ya estaba asentada la total romanización de Hispania, la cual se completó en el año 19 AC con el sometimiento de cántabros y astures. Aparecieron así, las provincias Citerior o Terraconense, y la Ulterior (Baetica y Lusitania).

 

Como en Grecia, Roma se helenizó. En Hispania, cada una de las zonas de la Romania siguió su propia evolución de bilingüismo, de acuerdo con la actitud y capacidad de los nativos y las circunstancias socioculturales. Las lenguas indígenas ibéricas influyeron en el latín más formalmente que sustantivamente. Siempre quedó un deje preindoeuropeo mediterráneo. La zona cantabropirenaica conservó más tiempo sus restos prerrománicos frente al latín, hasta después de la época visigoda (en el protorromance); y, en algunas zonas, como en vasconia, nunca hubo una latinización lingüística completa. En efecto, fue especialmente activa la influencia del celta; sobre todo en la Lusitania y en la Meseta.

 

Ya se habían insertado elementos celtas en la primitiva lengua de Roma, por sus contactos con sus vecinos del norte; como: camisia (prenda interior), taurus (toro), vassallus (esclavo). Esto se llama fenómeno de la “gentilización”. Esta influencia no sólo era de carácter semántico y léxico, sino también fonético; como la lenición o sonorización de las sordas intervocálicas, y relajación de las sonoras en esta misma posición; por ejemplo: el cambio de ídem en ítem; sobre todo en la zona de Lusitania y en la Terraconense. No obstante, la lenición no se dio en el valle del Ebro ni en la Bética.

 

Además, la aportación celta derrumbó o distorsionó el sistema latino de los casos.  En la llamada Romania occidental – a la que pertenecía Hispania – pesó más el sustrato celta que en la Romania oriental – centro y sur de Italia --. Por otra parte, las lenguas suditálicas también habían ejercido una importante influencia, no sólo sobre el latín “puro” de Roma, sino también sobre el lenguaje de los colonos asentados en el valle del Ebro y en tierras tarraconenses. El latín de la Bética fue el que conservó mayor pureza lingüística.

 

Con esta mezcla del latín con idiomas gentilicios, se fueron formando las lenguas románicas. En esta evolución también incidieron los pueblos germanos que se extendieron por toda la Romania occidental, por Italia y por Hispania; y, luego, fueron los árabes y los visigodos que vinieron con sus respectivos vocabularios.

 

Gran parte de la población original de Hispania conservó la fe cristiana y la cultura árabe (mozárabe), compartiéndola con la visigoda.

 

Los monjes mozárabes fueron culturalmente muy importantes entre los siglos VII y IX.

 

Tras la desintegración del Califato de Córdoba y la configuración de los diversos reinos de taifas, se produjo la expansión de castellanos y leoneses.

 

En el siglo VIII, el latín popular ya era muy distinto del clásico que se usaba en los monasterios: una nueva conciencia lingüística se fue formando, lenta y progresivamente, con diferentes dialectos del latín vulgar. Al final de la Alta Edad Media, el mapa lingüístico tenía poco que ver con el período visigodo.

 

El romance se convirtió en lenguaje coloquial, dejando el latín para los cultos. Mas, numerosos fonemas romances, por ejemplo los palatales, no coincidían con las grafías latinas, y hubo que crear un nuevo sistema de representación fonemática.

 

Tras la conquista musulmana, los pueblos del Al-Andalus – que formaban la mayor parte de Hispania – siguieron hablando la misma lengua neolatina; frente a la algarabía, lengua árabe, de la cual surgió el mozárabe o romance primitivo. Se desarrolló un bilingüísmo cada vez más diferenciado: el cristiano que usaba caracteres latinos, siguiendo la tradición isidoriana; y el musulmán, cada vez más integrado en la nueva civilización.

 

Los judíos hablaban el árabe hispánico, pero escribían con caracteres hebraicos.

 

En el siglo XI, el castellano leonés avanzó por tierras andalusíes; y, en el XII, fue el catalán aragonés y el gallego portugués. Esto significaba la revalorización del romance, a nivel popular; y del latín, a nivel culto; que iban tomando  formas sociolingüísticas a medida que se integraban de manera efectiva.

 

La influencia del mozárabe acentuó las diferencias entre gallego y portugués, y entre castellano y catalán.

 

A pesar de algunas vacilaciones, el romance andalusí se caracterizaba por su mayor fidelidad al latín.

 

En la zona cantábrica, apenas hubo proceso de romanización y la que hubo, se produjo desde la Gallaecia. El astur era muy parecido al leonés.

 

Durante el período suevo (germánico), la provincia de la Gallaecia estuvo aislada del resto de las zonas peninsulares. Su lenguaje siguió caminos distintos, más bien  arcaizantes, por lo que, según Lleal, comparte muchos elementos con el romance andalusí mozárabe.

 

Tres innovaciones fundamentales predominan en el romance galaico: la caída de la L y N intervocálicas; la palatización de los grupos consonánticos iniciales: PL, KL y FL; y la metafonía.

 

La diferencia entre el romance de Galicia y el de Portugal, sólo empezó a manifestarse desde la segunda mitad del siglo XII.

 

En Castilla, el romance estuvo influenciado por el vascuence; sin embargo, allí, el latín culto se impuso muy poco. La diferencia con el resto peninsular se acentuó, cuando la capitalidad pasó de Amaya a Burgos. Además, el escaso apego a las normas cultas indujo a la adopción de formas innovadoras de las zonas vecinas; sobre todo de la riojana,  cada vez más castellanizada.

 

Las peregrinaciones a Compostela que empezaron en el siglo XI, generalizaron la tendencia a la apócope de las vocales átonas finales, y la introducción de  provenzalismos, especial-mente en el léxico.

 

El romance navarro aragonés de la zona occidental y central de los Pirineos no presentaba rasgos comunes por diferencias étnicas y lingüísticas. Pero los sustratos vascos, el latín tardío y la relación con el gascón francés, produjeron ciertas aglutinaciones que no fueron uniformes ni permanentes.

 

La zona norte de Cataluña se ha considerado como de transición entre las modalidades latinas de la Galia y las de Hispania. En efecto, dicha zona estuvo muy vinculada con la diócesis Narbonense (sur de Francia) y con los condados de Tolosa, especialmente durante la época visigoda y los primeros siglos del romance. Estos lazos culturales relacionaron a Cataluña con Occitania a través de la lengua de Oc (provenzal hablado en el mediodía de Francia).

 

El catalán se aparta claramente de los demás romances peninsulares, tanto en el plano vocálico y consonántico como en el morfosintáctico.

 

A principios del siglo XIII, se produjo la desintegración del imperio magrebí en la Península. Las tierras repobladas por Castilla (de norte a sur) fueron forzadas a castellanizarse y los musulmanes se replegaron en las zonas rurales, donde los distintos grupos de habitantes fueron recíprocamente influenciados, cultural y lingüísticamente.

 

Tras la independencia de Portugal (siglo XII), Galicia quedó unida a León; pero, lingüísticamente, se mantuvo dentro del área gallegoportugués, con ciertas particularidades que se fueron profundizando en los siglos siguientes.  No obstante, al pasar el castellano a ser la lengua oficial de las cortes, los gallegos asistentes se vieron obligados a expresarse en dicho idioma.

 

En Galicia, la inexistencia de una cancillería dejó en mano de los escribanos la fijación de la norma lingüística, tanto a nivel  gráfico como gramatical, puesto que no existía tradición ni  autoridad en este campo. Esto dio lugar al polimorfismo; pues, junto a formas familiares, aparecían artificiosas construcciones literarias y arcaísmos latinos; como por ejemplo en los Cancioneiros, escritos en gallego portugués.

 

En el plano fonológico, el gallego portugués del medioevo utilizaba las siete vocales del sistema románico común, y se apartaba del resto los demás por la ausencia total de diptongación en sus vocales medias, abiertas en posición tónica; y por una clara tendencia al cierre de las posteriores en contacto con una nasal. Este fenómeno ya aparecía en el latín tardío

 

El sistema gramatical o morfosintáctico proviene mayoritariamente del latín, con alteraciones secundarias; en cambio, el sistema lexical presenta rasgos de la cultura francesa.

 

El gran prestigio de la lengua provenzal literaria se hace sentir sobre todo en la creación lírica.

 

A partir del siglo XIII, el romance castellano se sobrepuso como lengua de intercomunicación cultural y se convirtió en lengua final de la traducción; por ello, se elaboró un sistema lexical y morfosintáctico suficiente; y se recreó la lengua literaria (usada en el Cantar del Mío Cid), añadiéndole importantes referencias al castellano leonés y toledano, con sus incidencias mozárabes.  Sólo el sayagués de Zamora tuvo un lugar en la lengua literaria del siglo XV, a través de la caracterización de sus personajes rústicos.

 

Con el Humanismo renacentista, el hombre culto fue inculcado de un nuevo prestigio, tanto por su latinidad clásica; como por su creciente preocupación por la naturaleza.

 

Por otra parte, surgió la necesidad de valorar el romance vulgar, subiéndolo al nivel del latín clásico. Como modelo se tomaba el lenguaje de los literatos, con valoración predominante de los clásicos antiguos y ciertos escritores italianos, como señalaba Páez de Castro.

 

El romance vulgar también fue recreado como un arte, igual que Cicerón hizo con el latín.

 

En 1492, la Gramática fue concebida por Nebrija (3), como el arte de la lengua. Siguieron otros muchos ensayos sobre arte gramatical y lexicografía, entre los cuales citamos el Liber elegantiarum de Joan Esteve (1472). Estos trabajos aparecieron con una predominante subordinación al latín clásico.

 

Y así llegamos al final de la Edad Media con la historia de la evolución del castellano y demás idiomas de España, que bien podría continuar en un futuro encuentro de la CIELE-ICWEL.

 

José Gil Martín

 

1 - Millar de la edad del bronce

Millar of the bronze epoch

 

 

 

 2 – Caracalla, en el Louvres

Y mucho más sobre él en: http://es.wikipedia.org/wiki/Caracalla

A lot more about Caracalla in: http://en.wikipedia.org/wiki/Caracalla

 

 

 3 – Nebrija

 

Más ilustraciones e información al final de la versión inglesa

 

 

 

Cradle and evolution of the idioms of Spain

 

until the end of the Middle Ages

 

 

According to Coloma Lleal, as a consequence of the so called Neolithic evolution (fifth and fourth millennium BC), life in the peninsula experienced a fundamental change: from having an economy depending on the wild nature, to one of transformation and production from the nature. Consistently, the first perennial settlements appeared.

 

From the third millennium on, the social stratification was started. The Millares (1) culture stated its settlements in Antequera and Algarve; and a commercial exchange began.

 

Punic and Hellenic sailors arrived to the Spanish coasts; to Span, or to the occult earth, as they said.

 

In the second millennium BC, script began to expand across the Mediterranean basin; and this is the beginning of History.

 

During the first millennium BC, multitude of migrants came from Renania, Germany and Italy, invading the peninsula. Their language was Indo-European like, with Palaeolithic Ligurian or Illyrian’s elements

 

In Gadir and Malaka, colonies were taking place with some factories trading with the Tartessians of Guadalquivir.

 

The Hellenes colonized mainly the Mediterranean coasts.

 

In Algarve (Sur of Portugal) and in the Valley of Guadalquivir, the   culture   of   the legendary Tartessos  was  growing   up   with  important urban and mineral settlements.

 

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Tartessos was the first peninsular land to know and use the writing art.

 

There was some distinction between Southern Iberians (Eastern Andalusia till Murcia) and dwellers of the land going from Alicante to the South of France; but all were speaking the same idiom, although with some dialectical differences.

 

In east zones, the Hellenic scripture was predominating with some Ionic’s features.

 

In both side of the Pyrenees and Cantabria’s mountain chain, were dwelling Basques, Cantabrians and Asturians (4). They were nomads and did not use any form of writing. Their language was the Basque; which seems to be linked to the Caucasian, but with Indo-European characteristics.

 

In the eastern sector of the Meseta (Tableland), near to the Ebro, lived the Celtiberians, who adopted some graphics signs. The rest of the people: Vaccaei, Vettones, Carpetanos, Oretani and Lusitanians, would not know about writing before the Roman conquest.

 

With Caracalla (2) (III century BC), Hispania began to be systematically romanized. This process lasted for more than two centuries and ended running the year 197 BC: first with the urban population, and then with the rural one. After a period of bilingualism during more or less time, depending of the zones, Hispania assumed the culture, customs, religion and language of Rome.

 

In 133 BC, Celtiberians and Lusitanians were subjugated, which allowed the extension of the Roman Empire along the northwest peninsular. In 82 BC, Hispania was wholly occupied by the Romans;   who still enlarged the territory,   in

 

19 BC, with Cantabrians and Asturians submission. Thus were settled the provinces of Citerior and Ulterior (Baetica and Lusitania).

 

In Hispania like in Greece, Romans were influenced by the Hellenic way of life.

 

Each one of the Romanian zones followed its own bilingual evolution, depending to the attitude and capacity of the natives and their social and cultural circumstances. The indigenous idioms marked the Latin more in the form than in words, and a rest of Mediterranean Indo-European would always remain.

 

The Cantabrian Pyrenees conserved their pre-Romanian habits against the Latin, even after the Visigoth’s epoch; and, in some places, like in the Basque land, Latin never reached to be effectively adopted. There, the most active influence came from the Celtic language, principally in Lusitania and in La Meseta.

 

Celtic elements were already to be found in the primitive Latin, due to Roma’s contacts with its northern neighbours: camisia means undershirt; taurus, bull; vassallus, slave; etc... This touched not only the semantic and lexical characters; but also phonetic, through the lenition*; which means changing a consonant considered strong to one considered weak, as for example: turning idem into item.

 

This phenomenon appears mainly in Lusitanian and Terraconense zones; but not in the Ebro Valley, neither in Baetica. Nevertheless, this Celtic influence provoked a general distortion in the Latin system of declination.

 

In Eastern Romania, to which Hispania belonged, the Celtic substratum was more important than in North Romania (Southern and Central Italy).

 

In another hand, the idioms of southern Italy have had not only a great influence on the pure Latin of Rome, but also on colons settled in Hispania mode of speak. Nevertheless, it is in Andalusia were Latin conserves a major purity.

 

By mixing Latin with different idioms spoken by the indigenas, roman languages were taking form. In this evolution, German people also had their place, spreading themselves all around East Romania, Italy and Hispania. Then, Arabs and Visigoths were coming,  and so on...

 

The major part of Hispania conserved the Christian faith, and shared the Mozarabic culture with the Visigoth’s one.

 

Visigoth’s monks had great cultural and religious influence between the VII and IX centuries.

 

After the disintegration of Cordoba’s Caliphate and the configuration of the divers Taifas (little reigns)**, Castilians and Leones people expanded.

 

In the VIII century, popular Latin was already very distinct from the classic used in the monasteries. A new linguistic conscience was taking form slowly and progressively, involving the different Vulgar Latin dialects.  At the end of the High Middle Ages, the linguistic map had few in common with the Visigoth period.

 

Romance turned to be the colloquial language and Latin, the cultural one. As numerous romance phonemes, for instance the palatal ones, did not coincide with the Latin spelling, it has been necessary to create a new phonetic system.

 

After Muslim conquest, the people from Al-Andalus, who formed the major part of Hispania, continued speaking the same Neo-Latin idiom, together with Algarabia: Arab primitive language from which Mozarabic is issued. Bilingualism was developing with always more differences:  Christian that used Latin characters, following Isidorian tradition; and Muslim, ever more integrated in the new civilization.

 

Jews were speaking Hispanic Arab, but writing with Hebrew characters.

 

In the XI century, Castilian-Leonese spread across the   Andalusian territory; followed in the XII century, by Catalan-Aragonese and Galician-Portuguese. That signified the revaluation of the Romance at popular level; and Latin, for learned usage. Spoken and written languages were taking a social linguistic form in the measure of their integration.

 

The Mozarabic influence accentuated the differences between Galician and Portuguese; and between Castilian and Catalan. But in spite of that, Andalusian Romance was characterized for its greater Latin allegiance.

 

In Cantabrian zone, the romanizing process was almost inexistent; and, the little that occurred came from Gallaecia. Asturian language is much the same as Leonese.

 

During German period, the province of Gallaecia was cut off from the rest of peninsular zones; because of that, its language followed a different way, sharing, according to Lleal (Coloma Lleal is a Catalan Scholar), a lot of elements with Mozarabic Andalusian Romance.

 

Three fundamental innovations prevail in Galician Romance: fall of the L and N between vocals; palatalization of the initial groups of consonants: PL, KL and fl; and metaphony.

 

The difference between the Romance of Galicia and the one of Portugal began only to appear during the second half of XII century.

 

In Castile, Romance was influenced by Basque; nevertheless, there, learned Latin made very little appearance. The difference with the rest of the peninsula accentuated when the capital passed from Amaya to Burgos. Furthermore, their little or null devotion to learned norms pushed them to adopt other kind of innovations from neighbouring zones; most from the Rioja, ever more castilianized.

 

The pilgrimage to Compostela that began in the XI century, generalized the apocope in final unstressed vocals, and the introduction of provençalism (South of France speaking way), especially in the vocabulary.

 

The Romance spoken by people living in the west zone of Navarre and central Pyrenees, did not present ethnic or linguistic common strokes; but Basque, Latin and Gascon French elements, caused some not uniform neither permanent agglutinations.

 

The northern zone of Catalonia was considered as a transition between Latin modalities of Gaul and Hispania. Effectively, that zone was closely linked to the diocese of Narbonne (South of France) and to Toulouse’s earldoms, especially during the Visigoth epoch and first Romance centuries. These cultural ties connected Catalonia to Occitania through the Oc idiom (Provençal spoken in the South of France).

 

The Catalan language lays clearly apart from others peninsular ones, in the vocal and consonantal way of expression, as well as in the morphosyntax.

 

At the beginning of the XIII century, the disintegration of the Maghrebi Empire took place in the peninsula. People living there were forced to castilianized and Muslims to retire in rural zones; influencing each other cultural and linguistically.

 

After the independence of Portugal in the XII century, Galicia remained linked to Leon; but, maintaining its Galician Portuguese idiom, with some particularities that grow taking form in the following centuries. Nevertheless, as Castilian turned to be the official language in court; attendants were obliged to express themselves into that idiom.

 

There were no chancery in Galicia and, because of that all about linguistic norms was left to town clerk hands: vocabulary and grammar. There was no tradition either, neither some kind of authority in this ground; and that turned to make polymorphism. Indeed, together with familiar forms, some artful literary constructions and old Latin expressions were taking place, like it occurred in the Cancioneiros, written in Galician Portuguese.

 

In the phonological plan, this above mentioned idiom used the seven vocals of the Romance common system, but was different from others for its total lack of diphthongized half vocals opened in tonic position; and also for a clear tendency to close half later ones in contact with nasal sounds. This phenomenon already appeared in Late Latin.

 

The grammatical or morphological system seems to be mainly influenced by Latin, with some secondary alterations; whereas the lexical one presents some French culture strokes.

 

The great prestige of literary Provençal shines most of all in Lyric creations.

 

From the XIII century on, Castilian Romance language was leader in cultural intercommunication and translation. An amplified lexical and morphological system had to be elaborated,  and the literary language (used in the Cantar del Mío Cid) recreated with important allusions to Castilian, Leonese, Toledan and Mozarabic incidences. Only the Sayagués (language from Zamora) had a place in XV century literature, through the rusticity of its characters.

 

In the Middle Ages, scholars were influenced by the new prestige of humanism, nature and classical Latinity.

 

The necessity to give the Vulgar Romance more value, to elevate it at Classic Latin range, was rising. As a model, they took the literary language of Masters from antiquity and some Italian writers, as pointed out by Páez de Castro (Spanish philosopher, 1545-1570).

 

The Vulgar Romance was also recreated as an art, same as Cicero did with Latin.

 

In 1492, Nebrija (3) declared the Grammar, art of language. A lot of other essays followed about grammatical art and lexicography: among them, we quote the Liber elegantiarum (repertoire of Catalan-Latin words and phrases) by Joan Esteve (1472). These works are showing a predominant subordination to classical Latin.

 

Thus, we arrive at the end of the Middle Ages, telling about the evolution of Castilian and others Spanish languages, which may continue on a future CIELE-ICWEL meeting.

 

Author: José Gil Martín

English version by Mariette Cirerol

 

 

* Find a complete lecture about the meaning of Lenition in:

http://en.wikipedia.org/wiki/Lenition

 

** See on top of the first Spanish version page

 

 

 

Alfabeto Judeoespañol

Letra

Valor

Letra

Valor

Letra

Valor

א

[ø, a]

ז

[z]

נ ן

[n]

ב

[b]v

'ז

[]

ני

[]

'ב

[v]

ח

[, ]

ס

[s]

ג

[g]

ט

[t]

פ

[p]

'ג

[t, d, , ]

י,יי

[j]

'פ

[f]

ד

[d, ð]

ל

[l]

ק

[k]

ה

[a]

לי

[]

ר

[r]

ו

[v]

ם מ

[m]

ש

[s, ]

 

Judeo-Spanish alphabet

 

Found in / encontrado en:

http://www.proel.org/mundo/judeoespa.htm

where there is more about this language, but in Spanish.

donde hay más sobre este idioma, en castellano.

 

 

 

 

4 - Astur’s fortifications            Fortificaciones de los Astures

 

 

Cantor reading the Jewish Passover in Al-Andalus

Cantor leyendo la Pascua Judía en el Al-Andalus

 

Please, turn back to the original paper, to see more pictures and references