Bernardo de Balbuena

(1562-1627)

 

“ El cantor de la grandeza americana”

 

 

Nacido en Valdepeñas (España) fue traído por su padre a México, donde  éste residía. Balbuena tenía por entonces sólo dos años de edad ; en consecuencia ,  su  educación fue, de pleno, americana. Sus experiencias llevan el sello – casi exclu- yente – de  quien deposita sus energías en alcanzar cargos relevantes  y  en dar rienda a su vocación literaria en medio del ambiente de la corte.

 

Recibe premios en certámenes de honor y abraza – nombrado por el rey, en 1619 –, la jerarquía de Obispo de Puerto Rico. Es evidente que para esto debía contar con una eximia  preparación  cultural que, de hecho, tenía: al margen de otros estudios importantes, se doctoró en Teología en la Universidad de Sigüenza.

 

 Hay en sus escritos  una delicadeza  de estilo y una claridad de conceptos propios de un autor que, como precursor del barroco americano ,  expone ,  a  la vez, moderación  y riqueza expresiva, a lo que suma una gran originalidad.  

 

La principal contribución de la América española al barroco – en literatura –  llegó a través  de  Bernardo de Balbuena.

 

Pedro Henríquez Ureña afirma: “Balbuena representa en la literatura española una manera nueva e independiente del barroquismo, la porción de América en el momento central de la espléndida poesía barroca, cuando florecían Góngora y Quevedo. Su barroquismo no es complicación de conceptos ni complicación de imágenes, sino, profusión de adornos, con estructura  clara  del  concepto  y  la  imagen ,  como  los  altares

 

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barrocos de las iglesias de México: aquí sí existe curiosa coincidencia. Su imaginación inventa poco y se contenta con manejar los materiales que le da el estilo poético español de su tiempo, con sus tradiciones latinas e italianas; pero cuando inventa no es inferior a ninguna”.

 

 Entre sus obras, cabe mencionar El Bernardo o la Victoria de Roncesvalles , un  poema épico culto;  El siglo de Oro en las Selvas de Erifile,  novela  pastoril  en  que imita la  Arcadia,  del escritor italiano  Sannazaro, y en la cual se observa una exaltación de la naturaleza de la Nueva España, y Grandeza Mexicana, composición escrita en verso.

 

 

Grandeza Mexicana

 

Este poema es una extensa epístola. Está confeccionado  en tercetos  y  la mira está puesta en la ciudad de México, en esa época capital del virreinato de Nueva España.  El epíteto mismo, “grandeza”,  llena muy bien las aspiraciones del autor en lo relativo a  elogiar a la ciudad por la que siente la afinidad de quien admira la vida urbana, en derredor del clima vivaz  y las costumbres refinadas que la caracterizaban como ciudad de solaz y, por supuesto, como capital del virreinato.

 

El poema, que abre con una octava que condensa el contenido,  alude a distintos aspectos  de la  ciudad, tales como la ubicación geográfica,  el favorable clima,  la belleza de  los  espacios  verdes  de la periferia, las características edilicias y, desde ya, las costumbres de su gente.

 

“ Con bellísimos lejos y paisajes,

salidas, recreaciones y holguras,

huertas, granjas, molinos y boscajes,

 

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alamedas, jardines, espesuras

de varias plantas y de frutas bellas

en flor, en cierne, en leche, ya maduras“.

 

Todo esto aparece  envuelto en un halo de exageración,  típica característica barroca que empuja al lector a asociaciones que rozan lo fantástico.

 

Afirma Angel Battistessa, en  el libro El poeta  en su poema  -respecto de la mirada poética de Luis de Góngora-:“Cuando no es la forma o el color, es entonces el sonido,  el puro movimiento,  o los aromas  y el regodeo táctil o todo ello concertado”.

 

Muy bien podría decirse lo mismo de la técnica de Bernardo de Balbuena.  Por momentos, abundan los desbordes de elocuencia que tienen lugar en el detallismo de ciertas descripciones y en la profusión de las figuras retóricas:

 

“Este es el sol que al mundo vivifica:

quien lo conserva, rige y acrecienta,

lo ampara, lo defiende y fortifica.

 

Por éste el duro labrador sustenta

el áspero rigor del tiempo helado,

y en sus trabajos y sudor se alienta;

 

y el fiero imitador de Marte airado

al ronco son del alambor se mueve,

y en limpio acero resplandece armado”.

 

El mundo americano presenta, desde la conquista, elementos naturales, exóticos y bárbaros, que despiertan en quienes los observa  toda  clase  de  laberínticos  pensamientos.  Ya desde el 

 

 

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Diario del primer viaje de Colón ,  América aparece como  la se-de de todas las perfecciones:“ (…) y  a  la  rueda  es el arboledo en maravilla, y aquí en toda la isla son todos verdes y las hierbas como en el abril  en el Andalucía ;  y  el cantar de los pajaritos que parece que el hombre nunca se querría partir de aquí…” (Domingo  21 de octubre).

 

En  Grandeza mexicana,  Balbuena – como los cronistas –  se va a deslumbrar ante la naturaleza paradisíaca y quiere deslumbrar también al lector. (Marino dice: e del poeta il fin la meraviglia  ; – el asombro es la finalidad del poeta .

 

Ese caos primitivo de América , ese mundo en desorden,  ingenuo, desnudo, está animado por un duende, por un espíritu permanente que ha llevado  al   escritor barroco a una constante  relación con esta corriente artística..

 

Literariamente,  lo artificioso se  da  por distintos caminos : la  sustitución de elementos,  de  ahí  el alto sentido metafórico, y  la  acumulación  a   través  de la enumeración, yuxtaposición y superposición de significados y significantes.

 

 

Con aires neoclásicas

 

Comparte Bernardo de Balbuena, con su sucesor, el neoclásico Andrés Bello, el deseo de  exaltar la naturaleza americana. No sólo comparten la voluntad de pintar la grandilocuencia del terreno americano , sino que seleccionan, para su canto, notas  comunes: la atildada expresión y, como parte de esto,  el cuidadoso manejo  de los términos y el meticuloso empleo de los distintos recursos de estilo.  El siguiente fragmento de Silva a la Agricultura de la zona tórrida, del autor venezolano Andrés Bello sirve de ejemplo para observar una similitud de voces enraizadas en épocas diferentes:

 

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“¡Salve fecunda zona,

que al sol enamorado circunscribes

el vago curso, y cuanto ser se anima

 

en cada vario clima,

acariciado de su luz, concibes!.

Tú tejes al verano su guirnalda

de grandes espigas; tú la uva

das a la hirviente cuba; (…)”

         

Bernardo de Balbuena también comparte, con los neoclásicos, la alusión a las figuras mitológicas. Dice en su Grandeza Mexicana  (op.cit.)                           

 

“y el fiero imitador de Marte airado

al ronco son del alambor se mueve (…)

 

 

 

Con elementos prerrománticos

 

Es una nota romántica el tópico que privilegia la relación hombre-naturaleza. Esta  relación subyace en el poema de Bernardo de Balbuena. Y  con la relación se entretejen, además, las imágenes sensoriales que le otorgan, al poema, un perfil cinematográfico, una plasticidad ilimitada.

 

Mándasme que te escriba algún indicio

de que he llegado a esta ciudad famosa,

centro de perfección, del mundo quicio;

 

su asiento, su grandeza populosa,

sus cosas raras, su riqueza y trato,

su gente ilustre, su labor pomposa”

 

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Con atisbos modernistas

 

Su concepción del mundo americano, de lo que modernamente se dio en llamar “mundonovismo”, lo coloca en el siglo XVII como un precursor de nuevas tendencias.

 

Expone en sus obras  anticipaciones modernistas  con  juegos de colores, búsqueda  de lo exótico,  presencia  de  cisnes simbóli-cos, etc.  La  naturaleza  salvaje  de  América, vista  con  ojos des- lumbrados, el  encuentro  con  un mundo nuevo y lleno de imá- genes, dan, a su barroquismo de Indias, un aspecto atrayente, a través de un estilo profuso en adornos y de una estructura de conceptos clara.

 

Están presentes, en La grandeza mexicana, características que hacen a los hitos básicos de la escuela modernista:  los   procedimientos  impresionistas  a  la  hora de describir  la naturaleza , la  musicalidad de los versos (además de poseer un contenido significativo son musicalmente atractivos),  preferencia por los temas decorativos, pintorescos y exóticos.  Podemos afirmar que hay espacios en los que se aprecia cierta fantasmagoría ilusionista :   

 

“clérigos, frailes, hombres y mujeres,

de diversa color y profesiones,

de vario estado y varios pareceres;

…………………………………………...................

Y todos por atajos y rodeos

en esta gran ciudad desaparecen

de gigantes volviéndose pigmeos”.

 

En síntesis, de filiación marcadamente barroca, el poeta Bernardo de Balbuena  abre,  en  sus escritos, una  policromía de estilos que nos permite visualizar un campo rico en matices estéticos.

 

 

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La siguiente cita final, de un autor americano, expresa  las  razones del triunfo del Barroco en América. Quizás, en estas palabras quede involucrada la pluma de Bernardo de Balbuena quien, no habiendo nacido en América, quedó atrapado en su belleza y, con tarea de orfebre, la interpretó con el pincel barroco.  

 

“Nuestro arte siempre fue barroco, desde la espléndida escultura precolombina y de los códices, hasta la mejor novelística actual de América, pasándose por las catedrales y monasterios coloniales de nuestro continente. Hasta el amor físico se hace barroco en la encrespada obscenidad del guaco peruano. No temamos, pues, el barroquismo en el estilo, en la visión de los contextos, en la visión de la figura humana enlazada por las enredaderas del verbo… el barroquismo nuestro, nacido de árboles, de leños, de retablos y altares, de tallas decadentes y retratos caligráficos hasta neoclasicismos tardíos; barroquismo creado por la necesidad de nombrar las cosas…”, declaraciones hechas por Alejo Carpentier, novelista cubano nacido en 1904.. 

 

Bernardo de Balbuena parece construir una épica de la naturaleza.  No se detiene en la fría descripción de una natura-leza polimórfica, sino que alcanza un tono de celebración en el diseño de la pintura del escenario americano. La visión resulta totalizante; por eso, cuando aparecen los hombres, la creación se convierte en un universo rico y  diferente, dinámico y colosal. La palabra poética ha cumplido su función esencial: revelar al hombre el misterio de la creación ,  desde la música verbal.

 

Martha Susana Desimone

 

 

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BIBLIOGRAFÍA

 

 

EL BARROCO HISPANOAMERICANO. Antología. Edit. Colihue/Hachette. Bs. As. (Argentina), 1980.

 

EL BARROCO. Víctor-Lucien Tapie. Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos  Aires (Argentina), 1970.

 

LITERATURA 5. Miguel Angel Caminos. A-Z Editores, Buenos Aires (Argentina), 1994.

 

EL POETA EN SU POEMA, Ángel Battistessa, Edit. Nova. Buenos Aires (Argentina), 1965

 

MOVIMIENTOS LITERARIOS. José María Valverde, Edit. Salvat, Barcelona (España) 1981,.

 

ESCRITORES DE INDIAS II. Clásicos Ebro. Zaragoza (España), 1961

 

LA PLENITUD DE LA PALABRA. Daniel Gustavo Teobaldi. Ediciones del Copista. Biblioteca de Estudios Literarios, Córdoba (Argentina), 1998

 

 

NOTA DEL EDITOR

Las fechas del nacimiento y de la llegada a México de Bernardo de Balbuena varían según los diferentes autores que escribieron sobre él. Hasta la fecha de su muerte varía en dos años . Los más apuntan 1627, pero un periodista del siglo XIX: Manuel Fernández Juncos, que dice haber investigado sobre su vida, escribe que murió en 1625. Este mismo escritor da como fecha de su nacimiento, el 22 de noviembre de 1568.

Estos últimos datos parecen ser los más fiables y se encuentran, con mucho más,  en  :

 http://www.anmal.uma.es/numero22/Juncos.htm

 

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Aquí dice : nació en 1568 y murió en 1627

 

 

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Bernardo of Balbuena

(1562-1627)

 

“The poet who sang the American’s Grandeur”

 

He was born in Valdepeñas (Spain) and brought to Mexico where his father lived. Balbuena was only two years old in that time ; consequently, his education had been wholly American. His experiences have are quite exclusively marked by the energy to reach a high position and fulfill his literary vocation in the middle of the court atmosphere.

 

He was awarded several prices in honorific competitions, and was nominated by the king to enter the bishop’s hierarchy of Puerto Rico. No doubt that to reach this aim he had to show a great cultural education that of course he had. Amid other important studies he obtained a doctorate in Theology, in the University of Sigüenza.

 

We find in his works a delicacy of style and fairness into his concepts that made him precursor of the American Baroque. He shows altogether moderation and richness in his expressions, to which he adds a great originality.

The principal contribution of Spanish America in the Baroque – in literature, I mean – arrived through Bernardo de Balbuena.

 

Pedro Henríquez Ureña states : Balbuena represents, in the Spanish literature, a new and independent way of baroque style ; the portion of America in the central moment of the splendid Baroque poetry, when Góngora and Quevedo were flourishing. His Baroque style is not a complication for concepts and images, but a profusion of ornaments with a clear structure of the concept and the image, like the Baroque altars of the Mexican’s churches : and, yes, here, we see a curious coincidence. His imagination invents little but content itself to manage the material given by the Spanish poetical style of his time, with its Latin traditions ; but when inventing, he is inferior to no one”.

 

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Amid his works, it is worth to quote EL BERNARDO or the VICTORIA DE RONCESVALLES, a cult epic poem ; EL SIGLO DE ORO EN LAS SELVAS DE ERIFILE (The gold century in the Forests of Erifile), a pastoral romance imitating the “Arcadia” of Italian writer, Sannazaro ; in which we can observe an exaltation to New Spain Nature ; and MEXICO’S GRANDEUR, a composition written in verses.

 

Mexico’s Grandeur

 

This poem is an extensive epistle. It is made into tercets dedicated to Mexico’s city, in that epoch Capital of New Spain’s Viceroyalty. The very epithet “grandeur”, fulfills the intention of the poet who wants to praise the city he loves and admires, feeling himself involved into its perennial climate, its urban life, its joyful refined relaxing customs that characterize the capital status of the city.

 

The poem, which opens with an octave condensing the content, refers to distinct aspects of the city: geographic emplacement, favorable climate, beautiful green surroundings, style of its constructions and customs of the people.

 

“With most beautiful distant views,

outings, recreations and country-feasts,

orchards, farms, mills and groves,

malls, gardens, thickets

of various plants and fruits

in flower, in blossom, immature and ripe.”

(ll of this appears involved into an exaggerated aura, what is typical in the Baroque, which push the reader to associations almost fantastic.)

 

Angel Battistessa  states in his book “The poet in his poem” – according to the poetical view of Luis de Góngora – : “When it is

 

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 not the form or the colour, then it is the sound, the pure movement, or the smelling and tactile delight or all concerted together”.

 

We could very well say the same about the technique of Bernardo de Balbuena. There are spots where the eloquence overflows : in the details when describing, and in the profusion of rhetorical figures :

 

“This is the sun that gives life to the world:

who saves, rules and grows it,

protects, defends and strengthen it.

 

By it the strong farm labourer affords

the harsh rigor in frozen times,

and in his works and sweat it encourages him;

 

and the fierce imitator of angry Mars

moves into the raucous citron sound,

and armed he sparkled in the clean steel”.

 

From the Conquest upwards, the American world presents natural, exotic and barbarian elements that are awaking in the people who observe it, a labyrinth of mixed thoughts.  Already, in the first Diary of Columbus’ voyage, America shines as the place of all perfections: “ (...) and to the wheel, there is a marvellous coppice, and here, in the whole island, all are green and the grass the same as in April, in Andalusia; and the songs of birds made humans not wanting to leave ...”

(Sunday, October 21st).

 

In MEXICO’S GRANDEUR, Balbuena – like chronists – remains amazed in front of the heavenly nature and wants to communicate this feeling to the reader. (Marino says : e del poeta il fin la meraviglia ;  (Amazement is the aim of the poet).

 

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That primitive chaos of America, that disorderly ingenuous nude world is animated by an elf, a permanent spirit who brought the Baroque writer to a constant relation with an artistic stream.

 

Literally, what is artificial comes from distinct ways: substitution of elements giving high metaphorical sense ; accumulation of enumeration ; juxtaposition ; superposition of meanings and significance.

 

 

With a neoclassic air

 

Bernardo de Balbuena shares the need to exalt American nature with his successor, Andrés Bello. Not only they share the desire to paint the grandeur of the American ground, but they select for their song, similar notes : the elegant expression and, like a part of this, the sorrow management of the terms and meticulous use of the distinct style’s ressources. The following fragment of Silva to The Agriculture of the torrid zone, from Venezuelan author Andrés Bello, served as an example to observe a similarity of voices with roots in different epochs :

 

“ My greetings, fecund zone

you circumscribe the wandering course

of the enamoured sun and when it wakes up

 

on each different climate

caressed by its light, you conceive!

You weave the summer’s garland

with big spikes; you give grapes

to the boiling barrel; (...)”

 

Bernardo of Balbuena also shares with the neoclassical an allusion to mythological figures. In his MEXICO’S GRANDEUR he says (op.cit.) :

 

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and the fierce imitator of angry Mars

moves into the raucous citron sound (...)”

 

 

 

With pre-romantic elements

 

The topic that favours the relation between men and nature is a romantic note. This relation underlies in Bernardo of Balbuena’s  poem. And , furthermore, there is a sensorial imagery weaved in it like a cinematographic profile with unlimited plasticity.

 

“You want me writing some sign

of my arriving in this famous city,

of the sensible world center and sign;

 

the site with its populous grandeur,

its strangeness, its richness and treatment,

its pompous labor, its erudite grandeur.”

 

 

 

With modern inkling

 

The conception he has about the American world places him in the XVII century as a precursor of new tendencies.

 

These tendencies are shown in his works with plays of colours, search of the exotic, presence of symbolic swans, etcetera, etcetera. The meeting with the wonderful wild nature full of new images give to his Indian baroque style an attractive aspect, full of ornaments but with a clear conceptual structure.

 

In   MEXICO’S   GRANDEUR ,   there   are  similar  characteristics

 

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as we find in the modernist school : impressionist process when describing nature; musicality in the verses – which sound musically attractive in addition of its significance –; the preference for decorative, picturesque and exotic themes. We can say that some verses are phantasmagorical and illusionist :

 

clergy, friars, men and women,

with different colour and profession,

from distinct status and distinct opinions;

--------------------------------------------------

All together through short cuts and detours

in this big city as giants they disappear

and as pigmies they appear.”

 

Imbedded in a synthesis markedly baroque, poet Bernardo of Balbuena opens , in his works, a polychrome style that allows us to visualize a field rich in esthetical nuances.

 

And I end with a quotation of an American author, about the success of the Baroque in America. Maybe in these words the pen of Balboa was trapped, because in spite of not being born in America he was so enchanted with her beauty that he had to paint her with his goldsmith skill and baroque brush.

 

“Our art was always baroque, from the splendid pre-Colombian sculpture and codex, to the greater fiction books of today, without forgetting the cathedrals and  monasteries of our continent. Even the carnal love turns to be baroque in the rough obscenity of the Peruvian “guaco” . We are used to see the baroque style everywhere in the look of contexts, seeing the human body tangled  with many verbs... Our Baroque style is born from trees, logs, religious images and altars, decadent objects and calligraphic portraits, even late neoclassicism; a baroque style created by the necessity of giving a name to each thing...” Statements made by Alejo Carpentier, Cuban writer born in 1904.

 

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Bernardo of Balbuena seems to be building an epic of the nature. He would not only make a cold description of a polymorphic Nature, but use the most beautiful sounds when explaining the colours of the American scene. The vision embraces the whole totality. Because of that, when men are appearing, the creation turns to be an dynamic and colossal universe full of richness and differences,. The poetic word fulfils its essential function : to reveal the mystery of the creation to the mankind, from verbal music.

 

Author of the paper : Martha Susana Desimone

English version : Mariette Cirerol

 

 

EDITOR’S NOTE

 

Bernardo of Balbuena’s dates of birth and arriving at Mexico varies according to the different authors who wrote about the poet. Even the date of his death differs on two years. Most of the writers quote 1627; but a journalist from the XIX century: Manuel Fernández Juncos, who says he had investigated the poet’s life, writes that Bernardo of Balbuena died in 1625. The same writer quotes 1568 November 22nd as the date of Bernardo’s birth.

 

La fecha del nacimiento y de la llegada a México de Bernardo de Balbuena varía según los autores que escribieron sobre él. Hasta la fecha de su muerte cambia. La mayoría de los escritores apuntan 1627 ; sin embargo, un periodista del siglo XIX, Manuel Fernández Juncos, que dice haber investigado la vida del poeta, escribe que Bernardo de Balbuena murió en 1625 ; y menciona el 22 de noviembre de 1568 como el día de su nacimiento.

 

 

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Drawing – dibujo – by Balbuena – 1590

To be find – Se encuentra en el Museo postal de Madrid

 

To reach Inca’s destination, the news were sent by knots on a cord  –“quipus” –, which had a code of signification that only the addressee could interpret. Neither the messengers who carried the information, running on stone ways used only by them, could understand it. There were no wheels neither beasts to ride. All journeys to that part of the world had to be done by foot.

 

La información destinada al Inca era enviada en cuerdas con nudos – los “quipus” – , que tenían un código de significados que sólo el destinatario podía interpretar y que, por supuesto, los mensajeros que los llevaban – corriendo por calzadas de piedra destinadas sólo a ellos – no entendían.  No había vehículos de ruedas ni animales de montar.

 

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