Nacimiento de la Escritura

 

No se puede decir, ni aproximadamente, cuando nació la escritura. Desde siempre, los hombres han necesitado dejar rastro de su existencia, recordar o comunicar mediante trazos, dibujos o figuras, los diferentes acontecimientos de su vida. Me supongo que lo primero fue marcar una serie de palos para contar sus pertenencias, tal como lo explica Juan Luengo en su ponencia. Los estudiosos de la aparición de la escritura piensan que se empezó primero con dibujos para ilustrar el mensaje que se quería dar, y que luego se fueron simplificando al mismo tiempo que los mensajes se volvían más largos y complicados, hasta llegar a dibujar símbolos que representaban a una idea en su conjunto, o, por lo menos, a una frase entera. Esta escritura basada en  símbolos fue llamada ideografía. Se han encontrado muestras de esta escritura en Oriente y en Occidente. El ejemplo más conocido es el de Egipto, cuya escritura, llamada también jeroglífica fue descifrada por Champollion en el año 1799, gracias al hallazgo de  una inscripción lapidaria que contenía el mismo texto escrito en tres versiones: escritura jeroglífica sacerdotal egipcia, caracteres demóticos o populares, y caracteres griegos.

 

Piedra de Rosetta descubierta por Champollion en 1799

 

 

 

Parte con escritura jeroglífica, versión sacerdotal egipcia, o hierática

 

caracteres demóticos o populares

 

 

caracteres griegos.

 

El texto de esta piedra fue escrito en el año 196 antes de Cristo. Se trata de un decreto de los sacerdotes de Menfis, otorgando honores divinos a Tolomeo V Epifanes.

 

Uno de los primeros textos que se conocen podría ser el de este disco de Phaistos en terracota, con signos ideográficos cretenses, del año 2000 al 1700 antes de Cristo. Se cree que se trata de un himno a las divinidades:

 

 

 

 

La escritura jeroglífica egipcia llegó a alcanzar una gran belleza, como se demuestra con esta estela conservada en el museo del Louvre, en París, Francia, donde aparece el dios Apis, recibiendo un homenaje de un personaje real.  Al rey y al dios,  les protege, extendidas sobre ellos, las alas del Halcón:

 

La escritura jeroglífica egipcia llegó a alcanzar una gran belleza, como se demuestra con esta estela conservada en el museo del Louvre, en París, Francia, donde aparece el dios Apis, recibiendo un homenaje de un personaje real.  Al rey y al dios,  les protege, extendidas sobre ellos, las alas del Halcón:

 

 

 

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