Primer retrato conocido de Gracián,

conservado en el colegio jesuítico de Calatayud.

Arreglado para AIR.

 

Baltazar Gracián y su “Criticón”

Por Mariette Cirerol Golliard

 

Baltazar nació en una familia noble, en Belmonte de Gracián, pueblo aragonés cerca de Calatayud, en 1601. Ingresó muy joven, a los 18 años, en la Compañía de Jesús. No sé decir si fue un error o un acierto, porque en aquella época no creo que hubiera otra opción si querías estudiar, más que entrar en el clero. Desde luego él quería estudiar, en esto no cabe ninguna duda ; pero su carácter resultaba poco propicio a la obediencia.

 

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Publicó toda su obra, a excepción de EL COMULGATORIO – que salió de imprenta en 1669 sobre la preparación del cristiano a la comunión – sin el consentimiento de la Compañía. Esto le inducirá a no firmar con su verdadero nombre,  dándole vueltas para no delatarse como autor ante sus “superiores”.

 

EL CRITICÓN es lo último que escribe, abarca y amplía su obra anterior de una manera alegórica y filosófica, recogiendo toda la vida del ser humano, desde su nacimiento a su fallecimiento. Los protagonistas son dos hombres: el impulsivo e inexperto Andrenio; y el prudente y experimentado Critilo.

 

EL CRITICÓN está considerado como una obra cumbre de la literatura y, junto al QUIJOTE, una de las más traducidas y leídas. Sin embargo, en lugar de animarle como ocurriría en nuestros días, es la que le causó más sinsabores, llevándole por los caminos de la desilusión hasta la muerte. Está compuesta de tres partes. La aparición de la primera fue en 1651, cuando tenía cincuenta años de edad y vivido lo suficiente para darse cuenta de las sutilezas y de las mediocridades del ser humano, de los múltiples recovecos por los cuales tiene que transitar tan sólo para sobrevivir de una manera más o menos digna. Pronto se habían  apagado en él los anhelos de la juventud. Las pocas cenizas que de ellos quedaban, las metió en su CRITICÓN – un poco para estar en paz consigo mismo – digo yo – y un tanto más grande para abrir los ojos a las generaciones futuras, mostrándoles los peligros que les acecharían a lo largo de la vida; más aún a los atrevidos que ponen al descubierto sus pensamientos y no se ajustan a la dictadura de la clase gobernante de turno. Quiere prevenirles para que sepan a qué atenerse y cómo manejarse cuando llegan los desengaños y las tentaciones. Sus consejos se funden en esta corta frase: “En las encrucijadas, siempre es mejor escoger el camino de en medio”;  en toda circunstancia, si quieres ser razonablemente feliz. Lo que pasaba entonces, es que en España y en el tiempo de Baltazar Gracián, el único camino no vetado, era el señalado por los  dictadores,  a  los  cuales había que obedecer ciegamente so

 

 

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pena de meterse en problemas. Los dictadores procuraban mantener al pueblo, que era mayormente analfabeto, en la más completa ignorancia, para asi dominarlo mejor. Regía una única ley, la de los señores; y una única religión, la del miedo al castigo, tanto terrenal como celestial, que se profetizaba muy cruel. Sólo mediante la obediencia y la penitencia se podía acceder al cielo, destino post mortem; si no, se quemarían eternamente en los hornos del infierno... Mientras que los que tenían las riendas por gozar de alguna clase de estudio, también creían en un dios castigador, pero que perdonaba siempre si se le pedía con humildad. Así que dejaban la puerta abierta a  todos los vicios, incluido la crueldad para con los demás, cuando apetecía y convenía. Luego, pensaban, ya harían penitencia, se flagelarían si fuera necesario ... y Dios les perdonaría... ... ...

 

 

Gracián fue educado religiosamente y le era difícil, casi imposible, liberarse de todas las lavaduras de cerebro que le habían infligido desde su más tierna infancia. Siendo rebelde e inteligente, intuía el engaño, mas no podía expresar libremente sus sentimientos, y esto le carcomía. Los expuso sin embargo lo más explícitamente que pudo en su última obra: EL CRITICÓN, utilizando la alegoría.

 

La primera parte se publicó en 1651 y se titula EN LA PRIMAVERA DE LA NIÑEZ Y EN EL ESTÍO DE LA JUVENTUD. Está dedicada – me imagino que para ganar apoyo y sobre todo estar en paz con la iglesia y con los señores que gobernaban en aquel momento – a Don Pablo de Parada, Caballero de Christo, General de la Artillería y Gobernador de Tortosa. a) Cito su carta literalmente, en un documento aparte que les puedo leer si ustedes quieren. En toda ella, transpira la presión ejercida por la clase gobernante sobre sus vasallos, que nada podían hacer sin su consentimiento. Se veían obligados a recurrir al halago, casi a la adoración, para ver sus obras publicadas. Buen ejemplo de ello es esta dedicación firmada  con el seudónimo: García de Marlones.

 

 

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b) Luego, vienen unas palabras dedicadas al lector, que también recopilo en otro documento aparte, que llevo conmigo por si lo queréis ver.

 

Aquí tienen lo principal del argumento:

(Lo resaltado en cursiva, está sacado del texto original)

 

A la Isla de Santa Elena, luchando con las olas, contrastando los vientos y más los desaires de la fortuna, mal sostenido de una tabla, solicitaba puerto un náufrago, monstruo de la naturaleza y de la suerte, cisne en lo ya cano y más en lo canoro, que assí exclamaba en los fatales confines de la vida y de la muerte:

- ¡Oh vida, no habías de començar, pero ya que començaste, no habías de acabar! ... ... ...

 

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Desta suerte hería los aires con suspiros, mientras açotaba las aguas con sus braços ... ... ...

Fluctuando estaba entre uno y otro elemento, equívoco entre la muerte y la vida, hecho víctima de su fortuna, cuando un gallardo joven, ángel al parecer y mucho más al obrar, alargó sus braços para recogerle en ellos, amarras de un secreto imán, si no de hierro, assegurándole la dicha con la vida. En saltando en tierra, selló sus labios en el suelo, logrando seguridades, y fixó sus ojos en el cielo, rindiendo agradecimientos. Fuese luego con los braços abiertos para el restaurador de su vida, queriendo desempeñarse en abraços y en razones. No le respondió palabra el que le obligó con las obras, sólo daba demonstraciones de su gran gozo en lo risueño y de su mucha admiración en lo atónito del semblante. ... ... ...

 

No podía recibirle con palabras el isleño; no le habían enseñado ningún idioma, ya que lo abandonaron al nacer y fue criado y adoptado por los lobos. Este hombre, que en el libro llaman Critilo, era el primero que sus ojos veían.

 

Crecía en ambos a la par el deseo de saberse las fortunas y las vidas, pero advirtió el entendido náufrago que la ausencia de un común idioma les tiranizaba esa fruición ... ... ... Habla, dixo el filósofo para que te conozca. ... ... ... Conociendo esto, el advertido Náufrago, emprendió luego el enseñar a hablar al inculto joven, y púdolo conseguir facilmente favoreciéndole la docilidad y el deseo. ... ... ...

 

Cuando pudo defenderse con el habla, Andrenio – que es el nombre que le impuso Critilo – le fue contando a su improvisado profesor, cómo había vivido hasta entonces. La primera vez que tuvo conciencia de su existencia, se vio metido en las entrañas de una de las más altas montañas de la isla. En este oscuro agujero, donde la luz del día tan sólo podía penetrar muy mermada, a través de algunas grietas , le fue amamantando una loba, junto con su propia progenitura. Se pasaba el tiempo durmiendo  o   jugando.   Al  principio  no  sufría  por su encerra-

 

 

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miento, no conocía otra cosa. Mas al crecer, se dio cuenta de lo diferente que era de sus “hermanos”; de su poca agilidad frente a ellos, que entraban y salían cuando querían. Para su anatomía las paredes eran demasiado abruptas, no podía escalarlas.  “No obstante finalmente saliste” manifiesta Critilo que le escucha atentamente y quiere saber cómo lo consiguió... ...  ...

Así termina la primera “crisi” (capítulo) del primer tomo de EL CRITICÓN.

 

 

En la segunda “crisi”, Andrenio le cuenta a Critilo cómo, gracias a un tremendo terremoto, pudo librarse de vivir sepultado durante el resto de su vida. Baltazar filosofa sobre las emociones y admiraciones del adolescente al entrar en contacto con las maravillas de la naturaleza.

 

 

Esta primera parte cuenta con diez “crisis”. En ellas, se manifiestan los esfuerzos que hace Critilo para familiarizar a Andrenio con el mundo y sus circunstancias. Para educarlo, emprenden un gran viaje a pié, viendo y aprendiendo de todo y de todos. En cada lugar visitan castillos donde gobiernan reinas que más bien son diosas buenas, no tan buenas y hasta malas. Cada una de ellas representa una virtud o uno de los siete pecados capitales. Los demás personajes que aparecen aparte de Critilo y Andenio, suelen servir de guía a los viandantes.

 

 

 

Publicada en 1653, la segunda parte de EL CRITICÓN : JUIZIOSA CORTESANA FILOSOFÍA EN EL OTOÑO DE LA VARONIL EDAD”,  va dedicada al “Sereníssimo Señor D. Ivan de Austria “. También transcribo y guardo la dedicatoria en documento aparte. Va firmada: Lorenzo Gracian. (Lorenzo, según la portada que reproduzco a continuación; Lorenço, según el libro de Olympia ediciones, publicado en 1995, abarcando en un sólo libro, los cuatro tomos de la obra.

 

 

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Trata de la vida del hombre en su edad madura. En esta parte de su viaje a través del mundo, Critilo y Andrenio llegan a España ; se habla concretamente de Aragón, donde hacen un alto y conocen a un tipo raro, con el cuerpo enteramente cubierto de ojos, que les explica a qué le sirven esos ojos, diciéndoles  que uno no puede fiarse de nada ni de nadie, que no puede andar desprevenido por el mundo en el cual se vive, que tienen que verlo todo y con antelación; ya que, después, es demasiado tarde para protegerse. Dice llamarse Argos, ser un guardián, y se ofrece a acompañarlos y aconsejarlos.

Lean la dedicatoria de este segundo tomo en c)

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Con la publicación, en 1657, de la tercera parte de EL CRITICÓN, que firma LORENZO GRACIÁN, se desvela su autoría en la Congregación y empieza el calvario de Baltazar. Se ensañan con él cruelmente, más aún por sentirse aludidos en sus metáforas algunos miembros dirigentes. En el juicio que llegan a hacerle, se considera su moralidad como pagana y por lo tanto inadecuada en un jesuita.

 

Esta tercera parte : EL INVIERNO DE LA VEJEZ, con palabras para el lector e), va dedicada a un doctor de la iglesia, como se puede ver en la carta d) al final de la ponencia, y en la portada :

 

 

Editado a costa de Francisco Lamberto,

véndese en su casa,en la Carrera de San Jerónimo.

 

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Ha inflingido las reglas de la Comunidad y le condenan. El nuevo provincial de Aragón, el catalán Jacinto Piquer, lo recrimina públicamente en el refectorio, y le impone ayunar como penitencia : sólo puede ingerir pan y agua. Le prohibe escribir quitándole la tinta, la pluma y el papel. Y por si esto fuera poco, le privó de su Cátedra de Escritura del Colegio Jesuita de Zaragoza.

 

Al principio del año siguiente, 1658, Gracián es enviado a Graus, un pueblo del prepirineo oscense. Desde este lugar de exilio forzado, Baltazar escribe al General de la Compañía para solicitar el ingreso en otra orden religiosa. No se acepta su demanda pero sí, consienten a atenuarle la pena y, en el mes de abril de ese mismo año, es enviado a desempeñar varios cargos menores en el Colegio de Tarazona.

 

En pocas palabras, lo humillaron lo máximo que les permitieron las regulaciones y los estatutos de la Compañía. Pienso que por más que le odiaran, no podían impedirse de admirarlo por su extraordinario talento. Los que le condenaron son culpables de envidia, y la envidia es pecado capital en su doctrina. También son culpables de asesinato, no creo que meditado porque dudo que quisieran matarlo, sino tan solo hundirle en la impotencia.  Lo consiguieron. ¿Cómo se puede vivir encerrado, con tan sólo pan y agua para sostenerse – y no sabemos a cuánta agua y cuánto pan se resumía la ración diaria, supongo que se limitaría a lo mínimo, lo imprescindible para no caer inanimado a los pies del suministrador –;  sin absolutamente nada para distraerse y puede que hasta le quitaran la luz? ¡La crueldad humana no tiene límites cuando se desata!

 

La salud de Baltazar se fue deteriorando a pasos de gigante. Ya en junio no tuvo fuerzas suficientes para desplazarse a Calatayud donde debía asistir a la congregación provincial.

 

No pudiendo aguantar más físicamente, ni moralmente, falleció el 6 de diciembre de 1658, en Tarazona.

                                    Mariette Cirerol

 

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a ) A Don Pablo de Parada, Caballero de Christo,

General de la Artillería y Gobernador de Tortosa.

 

(Cito su carta literalmente a continuación, guardando la ortografía de su redacción):

 

Si mi pluma fuera tan bien cortada como la espada de V. S. es cortadora, aun pareciera escusable la ambición del patrocinio: ya que no llegue a tanto, solizita una muy valiente defensa. Nació con V. S. el valor en su patria Lisboa, creció en el Brasil entre plausibles bravezas y ha campeado en Cataluña entre célebres victorias. Rechazó V. S. al bravo Mariscal de la Mota en los assaltos que dió a Tarragona por el puesto de San Francisco, que V. S. con su tercio y su valor tan bizarramente defendió. Desalojó después al que llamaban el invencible Conde de Ancuhurt,, sacándole de las trincheras sobre Lérida, acometiendo con su regimiento de la Guardia el fuerte Real, que ocupó y defendió contra el general rezelo. Y desta calidad pudiera referir otras muchas facciones, aconsejadas primero de la prudencia militar de V. S. y executadas después de su gran valor. Emula dél la felicidad, le assistió a V. S. siendo general de la flota para que la conduxesse a España con tanta prosperidad y riqueza. Y de aquí se ha ocasionado aquella altercación entre los grandes ministros, si es V. S. mejor para las armadas de mar o para las de tierra, siendo eminente en todas. Por no hazer sospechosas estas verdades  (aunque tan sabidas) con el afecto de amigo, quisiera hablar por boca de algún enemigo, pero ninguno le hallo a V. S.  Sólo uno que, para desconocer obligaciones, quiso afectarlo, no pudo; pues él mismo dezía (brava cosa) que quisiera dezir mal deste hombre y no halló qué poder dezir. Pero lo que yo más celebro es que, siendo V. S.  hombre tan sin embeleco, se haya hecho lugar en la mayor estimación de nuestro siglo. El cielo la prospere.

 

Beso la mano de V. S. su más apassionado

García de Marlones

 

 

 

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b ) A quien leyere

 

Esta filosofía cortesana , el curso de tu vida en un discurso , te presento hoy, lector juizioso, no malicicioso, y aunque el título está ya provocando zeño, espero que todo entendido se ha de dar por desentendido, no sintiendo mal de sí. He procurado juntar lo seco de la filosofía con lo entretenido de la invención, lo picante de la sátira con lo dulce de la épica, por más que el rígido Gracián  lo censure juguete de la traça en su más sutil que provechosa Arte de ingenio. En cada uno de los autores de buen genio he atendido a imitar lo que siempre me agradó: las alegorías de Homero, las ficciones de Esopo, lo doctrinal de Séneca, lo juizioso de Luciano, las descripciones de Apuleyo, las moralidades de Plutarco, los empeños de Heliodoro, las suspensiones del Ariosto, las crisis del Boquelino y las mordacidades de Barclayo. Si lo habré conseguido, siquiera en sombras, tú lo has de juzgar. Comienço por la hermosa naturaleza, passo a la primorosa arte, y paro en la útil moralidad. He dividido la obra en dos partes, treta de discurrir lo penado, dexando siempre picado el gusto, no molido; si esta primera te contentare, te ofrezco luego la segunda, ya dibujada, ya colorida, pero no retocada, y tanto más crítica cuanto son más juiziosas las otras dos edades de quienes se filosofa en ella.

 

 

 

c ) : Serenissimo Señor

Arco vistoso y bien visto el que tantas tempestades serena, brillante rayo del Planeta Cuarto y rayo ardiente de la guerra: hoy, en emulación de las azeradas hojas de Belona, siempre augustas, siempre vitoriosas en la hercúlea mano de V.A., llegan a tan florecientes plantas éstas de Minerva, prometiéndose eternidades de seguridad a sombra de tan inmortal plausible lucimiento. De hojas a hojas va la competencia, y no estraña, pues con igual felicidad suelen alternarse las fatigas de Palas valiente y las delicias de Palas estudiosa, y más en un César novel ,  gloria  de  Austria  y  blasón  de  España.  La edad , Señor,

 

 

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varonil, mal delineada en estos borrones, bien ideada en los aciertos de la anciana juventud de V.A., vincula su patrocinio en quien toda la Monarquía Católica su desempeño, inaugurando que quien cuando había de ser joven es tanto hombre, cuando llegue a ser hombre será un jayán del valor, un héroe de la virtud y un fenis de la fama.

B.L.P. de V.A.

 

Lorenço Gracian

 

 

 

d ) A D. Lorenzo Francés de Urritigoyti;

Dignossimo Deán de la Santa Iglesia de Sigüença

 

Esta Tercera Parte del discurso de la vida humana, que retrata la vejez, ¿a quién mejor la pudiera yo dirigir que a un señor anciano tan grave, entendido y prudente? Y está tan lexos de ser inadvertencia esta dirección, que blasona de industrioso obsequio. Mucho ha que començó v.m. a lograr madurezes. Suelen alterarse los tiempos y entrarse unos en la jurisdición de los otros: el otoño se muda en invierno y la primavera usurpa porción del estío. Assí en algunos, la vejez se suele adelantar y tomar gran parte de la varonil, y ésta de la mocedad.

 

Describe este último de mis Criticos una sazonada vejez sin decrepitud, copiada de la perfecta de v.m. Ésta es la idea de prendas autorizadas bien conocidas, no bastantemente estimadas. Mas, desconfiando mi pluma de poder sacar el cumplido retrato de las muchas partes de los heroicos talentos que en v.m. depositaron con emulación la naturaleza favorable y la industria diligente, he determinado valerme de la traça de aquel ingenioso pintor que, empeñado en retratar una perfección a todas luzes grande y viendo que los mayores esfuerços del pincel no alcançaban a poderla copiar toda junta con los cuatro perfiles (pues si la pintaba del un lado se perdían las perfecciones de los otros), discurrió modo cómo poder expressarla enteramente.  Pintó,  pues,  el aspecto con la debida

 

 

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valentía, y fingió a las espaldas una clara fuente en cuyos cristalinos reflejos se veía la otra parte contraria con toda su graciosa gentileza; puso al un lado un grande y lucido espejo en cuyos fondos se lograba el perfil de la mano derecha, y al otro un brillante coselete donde se representaba el de la izquierda. Y con tan bella invención pudo ofrecer a la vista todo aquel agregado de bellezas : que tal vez la grandeza del objeto suele adelantar la valentía del concepto.

 

Assí yo, por no perder perfecciones, por no malograr realces, y tantos como en v.m. admiro (unos propios, otros agenos, aunque ninguno estrangero), después de haber copiado lo virtuoso, lo prudente, lo docto, lo entendido, lo apacible, lo generoso, lo plausible, lo noble, lo ilustre que en v.m. luze y no se afecta, quiero carearle con una no fingida, sino verdadera fuente de sus esclarecidos padres, el señor Martín Francés, ornamento de su casa, esplendor de esta imperial ciudad de Zaragoça por su virtud, generosidad, cordura y capacidad, que todo en él fue grande, y de una madre exemplo de cristianas y nobles matronas, cuya bondad se conoció bien en el fruto que dio de tantos y tan insignes hijos, que pudo con más razón dezir lo que la otra romana : Mis galas, mis joyas, mis arreos son mis hijos.

 

Pondré luego al lado derecho, no un espejo solo, sino cuatro, de cuatro hermanos dedicados todos a Dios en las más iglesias catedrales de España : el ilustríssimo señor don Diego Francés, Obispo de Barbastro, espejo de ilustríssimos prelados en lo santo de su vida, en lo vigilante de su zelo, en lo docto de sus estampados escritos y en lo caritativo de sus muchas limosnas; sea el segundo el señor Arcipreste de Valpuesta, en la santa iglesia de Burgos, espejo también de prebendados, ya en la cátedra, ya en el púlpito, ya en la silla, assistiendo con exemplar puntualidad al divino culto sin perdonar día, no perdonándole sus achaques una hora de alivio ; el tercero (que pudiera ser primero) es el señor Arcediano de Zaragoça, aquel gran bienhechor  de  todos ,  de  nobles  con consejos,  de pobres con

 

 

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limosnas y assistencias de regidor mayor del Hospital General, de eclesiásticos con exemplos, de sabios con libros que publican las prensas, con las suntuosas iglesias que les ha erigido, con capillas que ha ilustrado y fundado, nacido al fin para bien de todos, y de todas maneras venerable ; sea corona religiosa el muy reverendo Padre Fray Tomás Francés, antorcha brillante de la religión seráfica, esparciendo rayos, ya de su mucha doctrina en los púlpitos (de que dan testimonio dos cuaresmas que predicó en este Hospital Real de Zaragoça, palenque de los mayores talentos), ya de su mucha teología en tantos años de cátedra, ya de su erudición en sus impressos libros, ya de su prudencia   en   los   cargos   y   prelacías   que   ha   obtenido ,   y

secretario que fue de dos generales de su orden, doblada prueba de sus muchos méritos.

 

Al otro lado fixaré un coselete de otros tres hermanos seglares, nobles caballeros : don Martín y don Marcial y don Pablo, que también supieron hermanar lo lucido con lo cristiano. Ni son menos de ver los lexos de sobrinos canónigos y seglares caballeros. Pero lo que yo más suelo celebrar es que todos, por lo cristiano y por lo caballeroso, han sido los más plausibles héroes de su patria y de su siglo.

 

Con esto queda coronado el retrato de blasones y de prendas que todas van a parar en v.m. como en su primero centro, a quien el cielo espere y prospere.

De v.m. su más afecto estimador

Lorenço Gracián

 

 

e ) Al que leyere

 

A los grandes hombres nada les satisface sino lo mucho ; por esso no depreco yo letores grandes, convido sólo al benigno y gustoso, y le presento este tratado de la senectud con particular novedad. Nadie censura que las cosas no se hagan, pero sí que no se hagan bien ; pocos dizen por qué no se hizo esto o aquello, pero sí por qué se ha hecho mal.  Confiesso que hubiera

 

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sido mayor acierto el no emprender esta obra, pero no lo fuera ya el no acabarla : eche el sello esta tercera parte a las otras.

 

Muchos borrones toparás, si lo quisieres acertar : haz de todos uno. Para su enmienda te dexo las márgenes desembaraçadas, que suelo yo dezir que se introduxeron para que el sabio letor las vaya llenando de lo que olvidó o no supo el autor, pra que corrija él lo que erró éste… Sola una cosa quisiera que me estimasses, y sea el haber procurado observar en esta obra aquel magistral precepto de Horacio, en su inmortal Arte de todo discurrir, que dize : Denique sit quod vis simplex dumtaxat et unum. Cualquier empleo del discurso y de la invención, sea lo que quisieres, o épica o cómica u oratoria, se ha de procurar que sea una, que haga un cuerpo, y no cada cosa de por sí, que vaya unida, haziendo un todo perfecto.

 

También he atendido en esta tercera parte huir del ordinario tope de los más autores, cuyas primeras partes suelen ser buenas, las segundas ya flaquean, y las terceras de todo punto descaecen. Yo he afectado lo contrario, no sé si lo habré conseguido : que la segunda fuesse menos mala que la primera, y esta tercera que la segunda.

 

Dixo un grande lector de una obra grande que sola le hallaba una falta, y era el no ser o tan breve que se pudiera tomar de memoria, o tan larga que nunca se acabara de leer: si no se me permitiere lo último por lo eminente, sea por lo cansado y prolijo. Otras más breves obras te ofrezco, y aunque no puedo lo que franqueaba a sus apassionados el erudito humanista y insigne jurisperito Tiraquelo, sí aquello de un librillo en cada un año redituará mi agradecimiento. Vale.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Clásicos Españoles : EL CRITICÓN de Baltasar Gracián

publicado en 1995 por OLYMPIA Ediciones

 

WIKIPEDIA, la enciclopedia libre

 

 

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Baltazar Gracián and his “Criticón”

English version by the author

 

Baltazar was born in a noble family, in Belmonte de Gracián, Aragonese village near Calatayud, in 1601. He entered very young, when he was 18 years of age, in the Jesuit Orders. I am not able to say if it was a good or a bad decision, because in those times I don’t think it was another option for those who wanted to go on studying, not other than to join the clergy. The most of all he wanted is to become a learned person, not to be a clergyman ; there is no doubt about that. But obedience did not suit to his character.

 

He wrote all his work, except EL COMULGATORIO  (Communion rail) – printed in 1669 about Christian preparation to the Communion - without the permission of the Company . To protect his freedom, he used to sign with a pseudonym.

 

The CRITICÓN is the last book he wrote. It covers and extends the whole of his work in an allegorical and philosophical  manner, putting together the complete life of a human being, from his birth to his death. The characters are two men: the impulsive and inexperienced Andrenio and the prudent and experienced Critilo.

 

The CRITICÓN  is considered to be a masterpiece, one of the greatest work of the Gold Century. Together with The Quixote, is one of the most translated and read works. Nonetheless, instead to encourage him, like it would occur in our times, it was precisely this work the one that caused him the most of troubles, carrying him on the ways of disillusionment until he died. The CRITICÓN is composed by three parts : The first one appeared in 1651, when he was 50 years old, and had lived enough to know the subtleness and mediocrity of the human being ; the huge quantity of ins and outs he had to endure only to survive. He lost very soon all of his youth longings.  He put the  little  he saved  from  them  is  in his CRITICÓN,  because he

 

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wanted to live in peace with himself, and also to warn the future generations, showing them how much they would have to fight to pass through the dangers and temptations that would threaten them during all their life. His advises can be melted in one only phrase : “At a crossroads, the wiser is to always chose the way  in the middle.” ; and this in all circumstances  if you want to be reasonably happy. What was happening in Spain, in the time of Baltazar Gracian, is that the unique way allowed was the one marked by the governor of the moment. They were obliged to blindly obey under prison penalty ; or worst. Dictators endeavour to maintain the people in a profound ignorance, to better dominate them. A unique law was in force : the lords’ one ; a unique religion : fear of reprisals, both earthly and celestial, which was prophesied most cruelly. Only through obedience and penitence the way to Heaven was open ; otherwise, they would burn eternally in Inferno... ... Meanwhile, those with the control’s leash also believed on a pitiless God , but they were told from their childhood that He will always forgive them if they humbly beg him pardon. So they let the door open to all kind of sins and vices, even cruelty, thinking they would obtain the pardon of God going regularly to confess.

They would even flagellate their body when the sin is enormous ; but never avoid being cruel with others when it suits them.

 

Gracián was educated in religion and it was difficult for him, even impossible, to get free of all brainwash under which he was exposed from his early childhood. Being rebellious and intelligent, he intuitively knew what was true or not, but how could he express his position? This thought undermines him. He tried to communicate his philosophy in the CRITICÓN, utilizing the allegory.

 

The first part was published in 1651 with the title of EN LA PRIMAVERA DE LA NIÑEZ Y EN EL ESTÍO DE LA JUVENTUD (In the spring of the childhood and in the summer of the youth). It is a dedicated volume  - I imagine, to gain support and be at peace with himself, Church, and actual governors -  to Don Pablo de Parada, Caballero de Christo, General de la Artillería  y

 

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Gobernador de Tortosa. I quote an English version of his letter a) in a separated document  that  I may read to you, if you wish. In the whole of it transpires the ruling class’ pressure inflicted on the plane people who could not do anything without its consent. For that Baltazar felt obliged to use flattery to see his books published. The dedication firmed by the pseudonym García de Marlones is a good example of how much the adulation must be convincing, must reach ever a sort of adoration, for the receptor felt praised enough and, subsequently, gave his approval.

 

 

This is the original frontispiece of the first part.

 

 

 

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b) Inside, came some lines destined to the reader – which are transcribed and translated on another document that I brought with me and can show you if you wish.

 

Following, you have a see on the argument.

The cursive writing is taken from the original (then translated into English) :

 

On the Saint Helen’s Island, there was :fighting against the waves, suffering the rebuff of winds and fortune, bad sustained by a plank, a shipwrecked man asking for landing, nature and luck’s monster, swan already grey-haired, more like a songbird, that was exclaiming in the fatal boundaries of life and death :

 

- Oh life!, you should have never begin, but as you began, you should not have end.! ... ...

 

His desperate sighs were hurting the airs while beating the waters he was with his arms... ... ...

 

Fluctuating he was between one and the other elements, ambiguous between life and death, prey of his fortune, when a handsome young man, an angel must be, much more when he tend his arms to hold  him into them, moorings of a secret magnet, if not of iron, ensuring him happiness with the life. Hopping to the earth he sealed his lips to the soil ; getting security he stared up at heaven, handing over his gratitude. Then, opening his arms, he went to the restorer of his life, longing to embrace him, to show him his gratitude. He received not an only word in response. He could only see the great satisfaction of his saviour through the smiling face and the demonstrations of admiration and amazement he gave... ... ...

 

The young man was unable to receive him with words, nobody taught him any language, for he had been abandoned at birth and brought up by wolves. This man, named Critilo in the book, was the first human being he ever saw.

 

 

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In both of them was growing a desire to know more about their fortune and their lives, but the wise shipwrecked man understood that the absence of a common language was impeding this delight... ... ... Speak, told the philosopher in order I know you... ... ... Well-informed over that, the advised shipwrecked man undertook the task to teach the unlettered young man to speak ; and it has been easy because of the young man’s  docility and eagerness to learn.

 

When able to defend himself by speeaking, Andrenio – that is the name  given by Critilo – began to tell his story to his improvised teacher, he recount him the way he was living until then. The first time he was aware of his existence, he find him imbedded in the womb of one of the highest Island’s mountains. In that dark hole, where the daylight could only penetrate through some fissures, he had been breastfed by a she wolf, together with her own cubs. For him days passed playing or sleeping. At the beginning he was not aware his confined situation and did not suffer from it. It was the only thing he knew. But growing up he could realize how different he was from his “brothers” ; his almost null agility confronted to them who went in and out without any effort. For his anatomy, the mountain’s walls were much to high and steep to climb.  “Nonetheless you finally succeeded climbing and going out” said Critilo who was listening attentively and wanted to know how he did... ... ...

Like this finished the first “crisi” (chapter) from the first volume of THE CRITICÓN.

 

In the second “crisi”, Andrenio recount to Critilo, how thanks to a tremendous earthquake , he could free himself to live buried during the rest of his life. Baltazar philosophizes about the adolescent’s emotions and amazements when admiring, through seeing and touching and sensing, the countless nature’s wonders.

 

This first part includes ten “crisis”. Into them, we see the efforts made  by  Critilo  to  familiarize  Andrenio  with the world and its

 

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circumstances. To educate him, they embark themselves in a big journey around the world, on foot, seeing and learning about all from all people. On each location, they visit castles where queens  are governing.  They almost are goddesses,  some good,

some not so good, and some frankly bad. Each of them represents a virtue, or one of the seven deadly sins. The other characters are , apart Critilo and Andenio, guides for the travellers.

 

The second part of the CRITICON was published in 1653, bearing as a title : JUIZIOSA CORTESANA FILOSOFÍA EN EL OTOÑO DE LA VARONIL EDAD (Sensible  courtesan philosophy in the autumn of the manly age). It is dedicated to  the “Serenisimo Señor D. Ivan de Austria” (His Serene Highness Lord  Ivan von Austria). I also transcribe and save the dedicatory text for who desires to read it.  The signature is : Lorenzo Gracian., after the frontispiece you can see on the Spanish version of this paper. “Lorenço” after, an edition by Olympia , published in 1995, which put together the four volumes in one unique book.

 

This second part is about the life of the man in its mature age. Critilo and Andrenio arrived in Spain; specifically, in Aragon, where they stop off and met a strange guy, with the body entirely covered by eyes, who explains to them to what these eyes are useful for. He said to them that one cannot trust anything nor anyone ; that we cannot walk unaware amid the world in which we live ; we have to see all and beforehand, because afterward is to late. He says his name is Argos, that he is a guardian, and offers himself to accompany and advise them.

 

With the publication of the CRITICÓN’s third part , in 1657, the Congregation find who actually was the real author, and Baltazar began to suffer agonies. The Church treated him without compassion, even more because some principal clergymen felt aforesaid in the metaphors . He was put on trial and found inadequate for a Jesuit because of having a pagan morality.

 

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This third part is called : EL INVIERNO DE LA VEJEZ (The winter of old age). The book is dedicated to a Doctor of the Church,  as

you would see in the letter d), and in the frontispiece illustrating the Spanish version. A few lines are addressed to the reader c).

 

He had gone against the rules of the Community and must be punished. The new “Provincial” of Aragon, the Catalan Jacinto Piquer, reprimanded him publicly in the refectory, imposing him as a penitence to live only on bread and water. He took out of him ink, pen and paper, banning him from writing. And finding that not enough, his teaching at the Jesuit College of Saragossa  was banned, too.

 

In a few words, they humiliated him, as much as they could without getting out of their standing rules . I think that, in spite of they hatred, they couldn’t but admire him, for he was enormously talented. The ones who condemned him are guilty of envy, and envy is a deadly sin in their doctrine. They are also guilty of murder, I don’t believe it was meditated  because what they wanted was not to kill him but completely demoralize him making him impotent to save himself from misery. And they achieve their objective until the end. How could he live enclosed, with only bread and water to survive?  – and we do not know the quantity of water and bread he was allowed to – without anything to distract him, and they may even keep out the light from him, having to spend his days by starving in darkness. The cruelty of the human is sometime without limits!!

 

His health was coming a little more down day by day. Even in June he was found without sufficient strength to go to Calatayud where he had to attend the Provincial Congregation.

 

As his body couldn’t stand any more with this unnatural regime, he died on December 6th , 1658, in Tarazona.

 

English version by the author : Mariette Cirerol

 

 

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a)     To Lord Pablo de Parada, Knight of Christ

General of Artillery and Governor of Tortosa

 

“If my pen were so well shaped as the sword of my Lord is able to part, still would remain excusable an ambition of mine to obtain your patronage. As I am not so ambitious, I ask for a strong and valuable defence. With you , my Lord, the bravery is born in your native town, Lisbon, your courage grew up in Brazil, then in Catalonia among celebrated battles. Driving back the fierce  Mariscal de la Mota in the assault he gave on Tarragona at San Francisco’s door, defended by you, Lord, with your army and witty strength. After that, you evicted the so call invincible earl of Ancuhurt, ejecting him from the trenches near Lerida,  setting upon Fuerte Real and defending it against the suspicious general. And like this I may quote multiple other facts undertaken by you, my Lord, with extreme military caution, then executed with great courage. Taking advantage of the good fortune, being taken to Spain when you were General Navigator, you became prosperous and rich. Among the great ministers it was discussed whether your were better for sea armadas or earth armadas; but you, my Lord, were eminent in all armadas. In order to not these true facts being find suspicious for coming through the affection of a friend ; I tried to find an enemy of yours and speak through his mouth, but I found no one. Just one, who wanted to disconnect duties, intended to put some arm on you, and he could not; because he himself said that he would like to find something bad to tell about you, my Lord, but that he found none. What amazes me more is that being as you are, my Lord, without trims, you could manage to have a so notorious place in our century. May Heavens keep you prospering.

Kissing the hand of my Lord, your passionate

García de Marlones

 

 

 

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b)     To whom would read

 

This courtly philosophy, the running of your life in the passage of time, I present you today, judicious reader, not malicious, and in spite of the title provoking expectation, I hope that all awareness would be kept as unawareness, without feeling bad about itself. I procured to join the dullness of the philosophy to the entertaining invention, the spicy satyr with the sweet epic ; this in spite of the rigid Gracián who would censure it as a joke, subtle but providing no advantage in his Arte de ingenio (The Art of Worldly Wisdom). I applied myself to imitate what always pleased me in each of the best authors : the allegories of Homer, fictions of Aesop; what is doctrinal in Seneca, judicious in Lucian; the descriptions of Apuleius; Customs and Mores of Plutarch; the determinations of Heliodorus ; the suspensions of Ariosto; the crisis of Boquelino and the acid wits of Barclayo. If I succeeded, even just in shadow, you would have to judge. I begin with the beautiful nature, then I go through the exquisite art and I finish with the useful morality. I divided the work in two parts. It deals with a discussion about what is forbidden, leaving always touched the taste, not grounded. When this first part pleases you, I offer you the second one which is already designed and coloured, but need to be revised. This second part is as juicy and critic as it is need to treat the two more ages with the adequate philosophy.

 

 

c)     : To His serene Highness

 

Bright arch well seen, who so many tempests serenes, brilliant ray of the Fourth Planet and ardent ray of the war: today, emulating the sharpness of the mistletoe’s leaves, always winning, always victorious in the Herculean hands of your Highness, blooming as the ones of Minerva, promising  themselves eternities of security under the shadow of such immortal luminosity. From leaf to leaf goes the competition, it  is not surprising , because  in  the  same  way the  fatigues of  the

 

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valiant Pallas  alternate  with  the delights of the learning Pallas;

and there are still more in a novel Cesar, glory of Austria and Herald of Spain. The manly age, my Lord,  is badly stroked in those drafts. Instead, the old youth of my Lord is well thought up, linking your sponsorship to the Catholic Monarchy, forseeing that who was so much a man in his youth, when reaching the maturity would be a big strong courageous man, an hero of virtue and a phoenix of fame.

 

God bless my Lord

Lorenzo Gracian

 

 

d)    A. D. Lorenzo Francés de Urritigoyti

Honourable Dean of Sigüenza’s Saint Church

 

This Third Part describing the human life is about the old age. To whom better could I dedicate it than to an old Lord so serious, learned and prudent? And this dedication would not escape notice, but praise you as a resourceful present. My Lord began to mature long time ago. Times use to alternate, some embedding the jurisdiction of others: the Autumn would change into Winter and the Spring would steal a part of Summer. Thus in some people, the old age would come earlier, affecting great part of maturity, while the maturity may skip time of childhood.

 

This last Critic of mine describes a witty old age without decrepitude, copied from the perfect one you enjoy, my Lord. This is an idea about well known and authorized talents, not sufficiently valued. As my pen is afraid not to be able to portray the whole parts of the heroic attributes deposed in you, my Lord, by emulation, through a favoured nature and diligent industry; I allowed myself to use the model of that ingenious painter, who, determined to portray a perfection so perfect that the paintbrush could not take in the whole. If he painted it from one side, the perfection of the other side would get lost. He wanted  to  express  it  entirely.   After  a  profound  thought ,  he

 

 

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painted the aspect with dexterity and then, backwards, he imagined a light fountain in whose crystalline reflects we could see the other part, that otherwise would be hidden, with all its loveliness; he put at one side a beautiful mirror, in whose background we obtain the profile of the right hand; and, in the other side, a shining cuirass where the left hand is represented. With such a beautiful invention he could offer to the eyes the whole perfection : which, perhaps, the greatness of the aim would overtake the value of the concept.

 

And as I do not want to lose perfections, neither to spoil highlights, so many they are that I admire on you, my Lord, (some genuine, some authorized, but no one alien), after having copy what is virtuous, prudent, erudite, skilled; what is placid, generous; what is commendable, noble and learned, that in you, my Lord, shine and not affect; I want to put you, my Lord, face to face with not feigned roots, but with  great lords, all belonging to your true family tree: Lord Martín Francés, ornament of your house; splendour of this imperial city of Zaragoza for his virtue, generosity, good sense and capacity; all with him was great; with a mother, Christian and Nobel model for midwifes, whose goodness was known through her fruits, giving so many and so worthy sons to life; she could tell with more raison than the other, Roman wife : My pride, my jewels, my adornments are my sons.

 

Afterwards I shall put on the right side, not only a mirror, but four of them, of four brothers, all of them consecrated to God in the best cathedrals of Spain : learned Lord Diego Francés, bishop of Barbastro, whose sanctified life  is a reflect of many cultured prelates in how vigilant his zeal is, how skilled his illustrated writings; and because he is so charitable with the poorest; and the second, the Archpriest of Valpuesta, in Burgos’ Saint Church, model of prebendary, same on the cathedra as on the pulpit, on a simple chair, too,  attending  with  exemplar  punctuality  the  divine  cult, without leaving a single day, in spite of his ailments that not allowed him but a moment of relief;  the third one   (that could be the first)   is the Archdeacon

 

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of Saragossa, that great benefactor of all kind of people, giving advice to the noble, assistance to the poor as Main Alderman of the General Hospital ; example to clergymen, helping learned people with books published by the press; churches, chapels founded and illustrated by him ; in short, he was born for the good of humanity and altogether venerated; the Reverend Father Tomás Francés shines as a religious crown, brilliant mentor of the seraphic religion, spreading light rays from his great doctrine in the pulpits (testimony of this are two Lents predicated in the Real Hospital of Saragossa, ring of the greatest talents), being as well great in theology for so many years in cathedra, known for the learned books he wrote, and for his prudence managing the charges and prelature obtained. He also had been the secretary of two generals of his order, which is a double proof of his many recognised merits.

 

On the other side I shall put a cuirass of other three secular brothers, noble knights : Lord Martín, Lord Marcial and Lord Pablo, who also knew how to mix together splendour and Christianity. Neither are less to be acknowledge your distant nephews: canonical and secular knights. But what I use to praise most is that all of them, trough Christian or knight merits have been the more applauded heroes of their fatherland and century.

 

With this I close the crown of glorious ancestors that concludes with you, my Lord, standing in its first centre. May Heavens wait for you and keep you thriving beyond centuries.

To my Lord, your most affectionate

Lorenço Gracián

 

 

c)To whom would read

 

To great men nothing is enough to please them. They want the lot ; because of that, I do not despise good readers, I invite only who would be benevolent and pleased, presenting him this treaty   of  old  age  with  a  particular  novelty.   Nobody censure

 

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things for not done, but they do when they are not well done; few would ask why something was not done, but they will if it were badly done.  I confess that it would have been cleverer not to begin this work, but not finishing it would have been worst : may this third part close the others.

 

A lot of jottings you will find. If you want to clear it up, turning into one the whole of them. To emend it I leave you the margins in void. I use to say that margins are introduced for the learned reader to put in what has been forgotten by the author, or perhaps he did not happen to know... I desire an only thing, that you estimate me. May the fact to have tried to observe , in this work, that masterly precept of Horace: his immortal Art to discourse about all, that says : Denique sit quod vis simplex dumtaxat et unum. Any use of a discourse or invention, whatever you want it to be : epic, comic or oratory, must be presented in one unique body, not each thing apart. It has to be unified in a perfect whole.

 

I also aim in this third part to get away from the ordinary exposure of other writers, whose first parts are usually good, the second not so convincing, and the third ones frankly decay. I tried to do the contrary, I do not know if I achieved it: that the second part be less bad than the first, and the third than the second.

 

A great reader of a great work said that he had found an only fault in it, and it was : not to brief enough to be kept in memory, or not extensive enough to never finish reading it. If  this  last was not allowed to me for being too eminent,  let it be because too tiring and prolix. I offer you other works that are shorter. I cannot give you what the erudite and humanist jurist Tiraquelo used to grant his followers ; but if to produce a little book pro year is sufficient to show my gratitude, count on me.

 

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